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HEX: LA TEMPESTAD DEL ALMA

[...]

El silencio pesaba. Más, la tensión del momento a pesar de estar allí plantada en medio de un espacio absolutamente inhóspito, la maleza no crecía desde hace ya tiempo, la sequía no ayuda; y menos la falta de savia y flora que las acciones de las personas que no piensan más allá que en ellas, su bienestar y su propia vida, provocan.

No necesitaba mirar a su alrededor para comprobar que no había ni rastro de fertilidad en aquel terreno tan árido como Las Cayenas. Pero no desesperó; menos rendirse. Ahí había desaparecido la vitalidad con la que a las gentes de esa zona se la conocía, sus verdes prados, su entusiasmo de vivir, su agradecida existencia. Pero ya habían sido muchas las campanadas que sonaron, otras tantas tragedias que pasaron... Pero lo último que se pierde es la esperanza, decía una sabia. Y se llevó los dedos anular e índice a los labios, y seguidamente se agachó en silencio para rozar la tierra. El contacto hizo reverdecer la zona que sus dedos presionaban.

 

—Los prados volverán a respirar algún día.

Quedó pensativa, pero no quería recordar nada de lo sucedido. Ya todo cobraba sentido, ya todo dolía con más intensidad y la rabia no podía consumirla con tanta facilidad. Iracunda perdía el control, y si perdía el control, el Árbol enraizaría almas que no tendrían nada que ver con su vendetta. No gana nada con ello. Lo único de lo que se cercioró es que esas lágrimas cálidas que le recorrían las mejillas eran tanto humanas como de Draq. Y lo agradeció, su simbiosis con el Demonio que llevaba dentro era ya tal que era ya el único ente en el que podía confiar literalmente su vida.

El cielo tronó. Y el primer relámpago que se avistó advertía de que, esta vez, la tormenta no traería la calma consigo.

[...]


[Fragmento integrado dentro de un proyecto de novela real en proceso (por Victoria H.C. )]


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L O+ L E Í D O · A Y E R

cuando cierres los ojos

«Tú nunca entenderás lo que te quiero porque duermes en mí y estás dormido. Yo te oculto llorando, perseguido por una voz de penetrante acero. (...)» _El pecho del poeta, F.G Lorca si llego tarde a tus ojos [no] lo haré a tus labios [no] lo haré a tu condena [no] lo haré a tus cadenas a quién confíes tu espalda, [no] lo encares [no] lo abandones [no] lo dejes morir   si desde tus ojos veo la bonita luna [no] apagues con soles el firme [no] me dediques la bala, amor [no] me dejes en fuego, mojar si llego tarde a tu encuentro [no] me dejes olvidar [no] me rindas pleito [no] me cuelgues bajo la horca si llego tarde a tus malvas [no] musites mi nombre [no] incendies de hielo tu pecho [no] dediques a nadie más estos versos si no llego a tus besos si no llego, recíbeme en tu lecho descuídame un momento llévame a lo alto, murmúrame en secreto acógeme en un réquiem abrázame entre brezos da a mi muerte su encuentro si no llego, dime que no llego a poemas hundiré mis restos a anocheceres sum...

Marcapáginas

Pronunció mi mirada con su sola presencia. Era un duelo de miradas, de visos, de querer y quiso. Declamó versos de sus labios, ambos aceptamos ser sumisos: rimó guiño y párpado. Puse trufa a la estrofa; salté de párrafo relamió cada sílaba como si fuera dulce agrio, quiso querer y quiso. Interceptaba mis palabras, recorríamos el mismo camino. Dedicó un espacio al tiempo que nos llovía despacio. Fue una tregua de abrazos, de leer y ser leído. Anotó en un renglón lo que quería hacer conmigo y jamás se le olvidó, esperaba el despido. Él fue rosa, yo su libro, intercambiamos miradas tocó atardecer, sonreí a su partida, con decoro, adornó el camino, pusimos fin a la sílaba, la dejé contigo. Feliz día del Libro y de San Jorge.

destrezas

No hace falta razones coge la playa y nos bañamos aventura tras aventura a la mar nos vamos. poemtober: aventura

que no supiera

como si no me conociera me preguntaría qué hay en mis rarezas qué pienso cuando escribo qué pasa por mi cabeza cuando voy y te digo que igual te quiero (decir) como si no me conociera tendría intriga por mí misma y me cuestionaría cada gesto, cada mirar, cada queja me tendría curiosidad por ver en qué más piensa en qué querría hacer mañana, o a la tarde o a quien querría a mi vera como si no me conociera me gustaría ver cómo es esa persona tan inquieta escuchar su voz cada día, proyectada entre las yemas me gustaría escuchar su latir si apoyara en mi pecho su cabeza me gustaría verla crecer, verla envejecer, verla y verla admirarla y admirarla aplaudirla y levantarla nana, nana ea, ea como si no me conociera me gustaría piropearla, cada vez que se me acerca me gustaría agasajarla como pingüino con piedras me encantaría invitarla a tardeo en terrazas o estar las dos bien juntas, escuchándonos sempiternas como si no te conociera ¿qué me dirías que no supiera? poemtober: voz