Ir al contenido principal

Carta Con un par de Coloridos Proudhones

1 de mayo
Camarada Salido PicoPlancha,

Le escribo esta carta con motivo de su último disparate que osa llamar político.

Me llenó de sonora energía y carcajada oír el rumor de que usted se había proclamado como el primer anarquista hasta ahora, siendo para aquellas personas de misma índole una contradicción andante, barbuda y con un inquietante y pantanoso meneo de turbulencias por sus bajos fondos.

Sus teorías complican a sus supuestos iguales realmente sentirse como tal: anarquista, es la palabra. ¿Usted cree que defendiendo un intento de pequeños monopolios como la solución contra la propiedad, —hasta aquí, asociada como robo, no se lo discuto—, defendiendo las pequeñas propiedades (mutualismo de toda la vida), va a ayudar a que no haya la corrupción empresarial e industrial que se está dando y que se va a dar?

Con la que está cayendo y usted, un tontolaboinarrojinegra, va y dice que dejando a esas pequeñas empresas, cada una con su pequeño dueño o dueña gobernando su pequeña propiedad, alegre y jacarandoso, no pensando en el bien común ni mucho menos. Sino en el yo, me, mi, conmigo, mi ombligo… Pues qué bien, señor federalistadepocamonta.

En fin. ¿Qué se puede esperar de un insustancial que de la misma manera que niega la importancia de que el pueblo, —grande y unido— asuma la situación en la que vive y rechace la idea de revolucionarse? Poca más que nada. Y encima defienda que no debería haber derecho a huelga? Huelga no, eh, que es un bien preciado, que es un atentado contra la sociedad y lo establecido.

“Pero señor Proudhones si sin el Estado, esto es libre albedrío, ¿y si nos vienen a atacar quien sea que venga a fusilarnos y mandarnos al gulag? Oh, tranquilos, mis camaradas rojinegros, eso no pasará. ¿No os dais cuenta de que el Estado es tiranía por antonomasia? No nos deja ser nosotros mismos. Nos controla. Controla las mentes de nuestros individuos más pequeños. ¿Entonces qué hacemos con la escuela de la índole religiosa que sea o laica pero gratuita? Al garete la escuela pública y gratuita. Nos adoctrinan a los niños. Así no se puede manipular sus mentes para que se hagan anarquistas conmigo…”.

Y es lo que hay, señor Proudhones. Sin revolución no hay cambio, y si se opone al cambio, se ajusta a la dictadura que se te ponga por medio. ¿Puede ser más irónica la vida que dejar a alguien llamarse Orgullo-Hon y ser una deshonra andante por defender comentarios tan misóginos y antisemitas como afectuosos hacia el derecho al incesto y al adulterio, Don CoHonesueltos?

Sí. Caeremos en que puso la premisa que me hizo besar la gloria con El Capital; que yo desarrollé lo que usted empezó, pero eso dice mucho de un corto de miras de gilipollez progresiva. La reacción con la que me conteste tomará parte de mi colección de rollos de papel higiénico que tanto escasean actualmente. Le agradeceré que el papel esté satinado, así mis orondas posaderas mantendrán su pH en orden, y el rojerío sólo se me mantendrá ideológico, no trasero, como parece ser el suyo y su mentalidad.

Atentamente, la Mejor versión derivada de la premisa de su ideología,

K. Marx



Lu me retó con...
  1. Formato: Reflexión epistolar.
  2. Temática: Política.
  3. Personaje/s: Marx y Proudhon.
  4.  Escena/s explícitas dentro del relato*: Marx poniendo a parir a Proudhon; Marx tenía una imaginación enorme para insultar, que se refleje.
  5. Apodo: Lu.
  6. Fecha límite: Una semana. (Desde el 27/04/2020)

[Para más retos: ¡RÉTAME!]

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

pétalos color corazón

«La poesía no es un género, es una percepción» _ Cristina Peri Rossi es siempre julio en mi habitación es hygge , calidad es hygge , calidez es мир, paz hay vetas azules en mi cuerpo riegan campos de amapolas riegan oxígeno en las madrugadas siembran de vida, donando vida cadena perpetua a tus ojos no mirar, no doler no sentir, no emocionar no entender, no problema-                                                    -mar son de pétalos  color corazón en la ventana de un desconocido en la palma de mi mejor amiga en la mirada cautiva de un herido es destino de poeta hada verde que muera opalescente que envenena opalescente, sonido de gemas opalescente, intermitente que me rema es siempre mi mundo cargado de referencias no saber verlo, es ser mudo no saber tenerlo, es ser necio no saber quererlo, es ser brujo poesía no es más que un péta...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...