«Verlo sonreír me da 100 años de vida»
_ La Chana, 2026
arborecer, por ti
enloquecer, por conseguir
ser lucero, en agua caí
extrañar, por atraer
entramar, por leer
concederte, mi voz
pausar, el corazón, revivir
verte sonreír, años lejos de mí
excusarme, priorizarme, envolverme
lazos y regalos, como pingüino enamorado
regalar, una carretera repleta de cerezos
anotar, cada detalle
enojar, enrojecer, enrollar
calmar, adornar, e incentivar
porque siempre serás mi cian
lo sabes de sobra,
incluso cuando llegue la cita del libro, y lo leerás
incluso cuando mires hacia arriba y respires acunarás
mi tresor en alta-estima,
una lección de autoestima
mi cuerpo entre rimas,
mi amor propio y mis tarimas
y verás que me hiciste mística
y a un cor que más adelante entenderás
y verás cómo
arborecer, no está nada mal
acariciar, se siente fenomenal
tus notas, el café
tus botas, mis pies
tus lágrimas, en mi piel
siempre serás:
parte de mi firmamento, estrella
parte de por partes, estela...
siempre serás:
cian, en todos mis poemas.
