D dime que las veces que me decías que no, eran que sí. Déjame, y dime realmente de qué color son tus agallas, dime, adelántate y sonríe, me dices, pero si quiero, ya lo haré; esta rabia, experimentaré, y llórale, y dígale que nada fue como fue que no quisiste hacer doler que no hubo suficientes cicatrices que coser. Dígame, para qué herida me entregas la gasa, dígame para qué te lastimas diciéndome que todo fue culpa mía; llámale y dile que es que yo sólo quería ser libre, y volé y dígale que no pude y me agarraste y me trajiste para aquí, y dígale que yacía allí, pero que por fin volé entre los ruegos de las mías me transformé en la voz sonora de las que lucharon por mí, y dígale que no volveré con las mías pero siempre en sus corazones dormí. Dime que no fue así, pero dígamelo convencida. Porque no se lo creen. Ahora mírame y dígame, dígame ¿hasta dónde aguantarán las cadenas que me tienen presa? Y dígame ¿Qué pasará con las que vengan? Siguiente PDD ...