Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2021

Lidia, enhebra y a seguir

Imagen
Sonará de románticos pero encontré paz en la librería de mi barrio. "Sólo eran un par de recados", me diré, pero la emisora de música italiana, montañas de libros por las que perderse, olor a aventura, a otros mundos, un agradable trato, almas cándidas...lo necesitaba, me evadí, podría quedarme todas las tardes allí. Fue un descanso. Al fin respiré. Pero al volver, el mausoleo me recibió después, luego decidir trasladar mi mente a un lugar lejos de allí. Floté, en humo me convertí, me miré a los ojos y mis pupilas me revelaron que el cauce se había secado, pero oía la tormenta desde aquí. Así que decidí ocultarme bajo el agua, borrar mi identidad, moverme como si no fuera yo quien estaba ahí. "Sobrevivir". Está tatuado a fuego en mí. "Sólo hay que saber seguir".

Arde la Roma que muere dentro

Me he dado cuenta de que no quiero escucharte decirlo, ya no hay más silencio en mis oídos ahora oigo el eco de todo lo que no olvido. Hace tiempo que me di cuenta de que seguirías conmigo acepté tu compañía, pero no que me acompañaras en el camino, pero hay pasos que persiguen, y de los que nunca me libro,   hay susurros que arañan mis sueños, hay vigilias que murmuran en el asilo. Hay recortes de periódicos caídos, hay un momento de retroceso: hay un acantilado, hay un encuentro. Hay un "hagamos las paces", hay un "por el momento". Me he dado cuenta de que cuando no quiero escucharlos, te pienso, me agobian las luces, comienzan los descensos; hacía tiempo que no escribía plasmando los sentimientos, no debería abrir la puerta, si todavía hay candado; me miento... Tengo ganas de gritar en alto, pero más contra el viento, tengo ganas de acurrucarme y caigo, que sólo en ovillos me convierto.   Es pensarte y tiemblo; es pensarte y no alcanzo a incorporarme, este féretr

Atémpora, Capitana temporal, a su servicio

Ojeando el panel histórico me percaté de que se me hacía tarde si dejaba que se pusiera el sol. Debía llegar a tiempo a mi cita temporal, así que recogí mis bártulos: agarré las gafas de aviador que mi madre me regaló en alguno de mis cumpleaños y amarré el petate a mi espalda. Iba a ser un viaje con turbulencias, pues surcar las olas del tiempo era de las aventuras más peligrosas que se podrían vivir. Además, debía llegar de una pieza para decirle a la primera mujer de la historia que creyó arrepentirse de lo que hacía, por miedo a ser juzgada en una sociedad que no reconocería su valentía, que todo estaba bien. Que no hacía ningún mal a nadie. Sólo emprendía por un mejor mañana, actuando en lo que en otros tiempos sería el ayer. Suspiré nerviosa, se trataba de mi primer viaje en el tiempo, y el primero de la historia, y se me había asignado una única misión; todo debía salir como se había planeado. Recé un mantra y en el panel de pulsera, que tenía incrustado en mi muñeca derecha,

Dítelo tú.

💜💜💜     —¿Crees que soy una mujer fuerte?—le dijo pensativa, en ese momento en el que crees encontrar la palabra exacta para...algo. — Dímelo tú .— Contestó el espejo.   💜💜💜      [11/09/2020 - actualizada para siempre]

Cuando te vuelva a ver

Estuve pensando tanto en ti que me desvelé, creí que no me volvería a dormir, y sin embargo así fue, pero en el momento de despertar, el ojo abrí, todo sonaba a Yesterday , esta Beatlele piensa tanto en ti... Había soñado que me acunaba en tus lunares, veía el mundo a través de ti, esos prismas sobre tu nariz... ¿qué te dejarán ver? Pasas mucho por aquí, ¿qué es lo que harás de mi ser? Ayer pronuncié tu nombre cifrando las sílabas para que Cupido no me entendiera, y la policía no te siguiese, dije que quería verte una última vez, y sin embargo, hasta mañana, esperaré. Estuve pensando tanto en ti que me desvelé, me di la vuelta, y soñé con los lunares de tu espalda me abracé a la almohada y besando el aire, me acuné. Hoy me hubiese gustado hablar más contigo, pero te fuiste a dormir.   Y de nuevo con Morfeo eché las cartas: no salió nada bien. Esas cuencas oscuras miran hacia el horizonte: hoy sí que no volveré.