«Tu cara es el reflejo de tu corazón» _Lorena, la mujer "hawaiana" de la piscina ojalá descubras que entrelazo mis dedos cada vez que duermo, cada vez que a las orillas remo, cada vez que abrazo y me siento dueño de mi mundo, de mis sueños por cada vez que busque tus manos en el puerto, ojalá descubras que no te tengo miedo que avanzo entre aguas turbias y no me dejo que me lleve a la deriva, ese barco de marinero que me cubro de vestidos y me desnudo entero medio cuerpo, cada parte que odio y mermo porque te aprendo a querer y ya no quemo, ojalá descubras que tengo kintsugi en mi pelo cabellos dorados que brotan como brezos, cabellos plateados que tiñen mi mirada a juego, cabellos bronceados que barnizan mi cuerpo integrando grietas, heridas y brozas melena que recorta y embellece mi busto de pleno, ojalá descubras que tu zian tiene zaguán, tiene rellano, que mi mirar no entiende de rencor ni de mal paso, que mi mirar no te tiene ni malestar ni asco, que mi mirar sólo quier...
El amor dura un segundo, en el mar un minuto de silencio escuchando el irrumpir de las olas con el viento la espuma como sirenas en el agua esparcidas ensoñaciones como caderas, anonadan a la niña cae el arrebol y se tiñe su cabello de almíbar el salero de Premiá , el Mar y sus orillas Un padre y su hijo a pescar, el puerto desde donde tú estás, las rocas embestidas el cercanías es un viaje a la vera de la mar Los veleros parecen de mentira... tantas parejas y en ninguna sola estará la mirada de la brisa Es tarde, acaba el verso y se va el sonido del agua en las cornisas sonríe entre rocas un timbre a bicicleta andará el tren en estación se arrima El calor dura un segundo, en el mar una eternidad: Nostalgia y cuatro páginas de lectura. Qué bonita es la tarde en Premiá del Mar a estas alturas.