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Mostrando entradas de julio, 2018

Alzheimer

Antes de que el tiempo pase la pelota a aquello que deseábamos conservar con vehemencia, esculpamos los recuerdos por sus nombres como en piedra Rosetta, a compás de los andamios que subimos y sufrimos, que con codicia dedicamos a los olvidos, nos plantean herirnos, pero nos mantenemos dispuestos a no caer, hilando fino con paciencia. Debemos estar unidos para no perder los estribos, no caer en la zozobra y la inquietud, regocijarnos en el júbilo y jubilarnos entre los días que regamos por no dejarlos mustios, causar en el espacio y el desaliento un boicot; que nos rijamos por el comunismo de la buena intención: una vida común provechosa para los dos, una simbiosis de cosas estrepitosas que nos dejen mejor. Acompañarnos cuando nuestros cuerpos caigan en depresión y las campanadas den las horas sonadas del reloj, hasta entonces, aún sabiendo que tu regazo siempre será mi cielo y tu agonía mi dolor, quiero que sepas lo que te quiero: seré la primera que adorne de be

Redonda, Rellena y Roja.

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Hay eclipses de luna rojos,  el cielo parece azul, ya que hasta dentro de 80 años no se podrá hablar de otra luna eclipsada roja y llena, hoy 27 de este año dejo este poema a la luz .

El Mar Intranquilo

Chiribitas observan mis pesados párpados, como pétalos caen cansados. El albor como la albura, pura y blancura perfecta que me deja mimir, condolencias que lo dejan ir, una metáfora perfecta, cohibida por la espuma de la almena que protege ese muro que no te deja casi ya ni respirar, la infancia que en pasado queda, pero abren el cerrojo y se vuelve a liar. Colecciono rostros que alguna vez me vieron brillar, ahora son sólo pensamientos que no contentan con pararme de quitar las sonrisas que a veces de pega me cuesta despegar, y arranco despacio pero me cuesta llegar, añoro verlos pasar, pero prefiero que al esclarecer la pintura decolore el sonámbulo paisaje, quiérome calmar... Respirar, no volver al centrifugado de la lavadora que me ovilla en hilos que desconozco pero que a la vez me prohíben lidiar, con esos rostros, con otros trampantojos, ilusiones que se manifiestan en los otros... Y no me dejan en paz. Hace frío en el Niflheim que me obligaste a cruzar, ese mund