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Estropicios Internos


—¡¿Qué cilio me has montado aquí?!

—Señor, puedo explicarlo…

—NO. Calle. La cagada ya está hecha. Llame a las otras que vengan a recubrir las paredes que necesitan una capa de protección.

Lo miró mal. El otro se quedó mudo, ni le podía mirar casi, avergonzado.

—El motor se atascó y pensé que mandar un burofax a arriba y ordenar extraexteriormente que se ayudara adentro…me pareció bien.

—¡¿A quién llamaste?!—preguntó alarmado.

—Weetabix Jr., señor.

—Ay mi madre— sacó el walkie-talkie— …Aquí central del problema, Bacterio al habla. —Un ruido de confirmación sonó al otro lado de la terminal. —Que tenemos un cilio de cojones, necesitamos refuerzos. —Observó el lío que había montado el nuevo en plantilla y las paredes bacterianas con escombros; chasqueó la lengua resignado. Se apartó del transmisor y se dirigió al novato: —¿Has llamado al mecánico?
—Sí, Señor— balbuceó. Lo miró con descrédito. De vuelta al transmisor.

—Aquí Bacterio, rapidez necesito en este momento. Corto y cambio.



Crónica ficticia entre bacterias.


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L O+ L E Í D O · A Y E R

Marcapáginas

Pronunció mi mirada con su sola presencia. Era un duelo de miradas, de visos, de querer y quiso. Declamó versos de sus labios, ambos aceptamos ser sumisos: rimó guiño y párpado. Puse trufa a la estrofa; salté de párrafo relamió cada sílaba como si fuera dulce agrio, quiso querer y quiso. Interceptaba mis palabras, recorríamos el mismo camino. Dedicó un espacio al tiempo que nos llovía despacio. Fue una tregua de abrazos, de leer y ser leído. Anotó en un renglón lo que quería hacer conmigo y jamás se le olvidó, esperaba el despido. Él fue rosa, yo su libro, intercambiamos miradas tocó atardecer, sonreí a su partida, con decoro, adornó el camino, pusimos fin a la sílaba, la dejé contigo. Feliz día del Libro y de San Jorge.

destrezas

No hace falta razones coge la playa y nos bañamos aventura tras aventura a la mar nos vamos. poemtober: aventura

mi ciudad natal

todo en su sano juicio en proporción, todo es bonito falta ver las medidas o las medias no las medias tintas ahora que te tengo aprecio Burgos, te veo con más aprecio más precioso más esbelto cada vez que tus picos de coral veo una catedral del mar invertido el paseo, el espolón, la isla,  la paz y el retiro una maqueta hecha con gracia de una ciudad que quise en el olvido ahora que no hay malas lenguas que no hay falsos mitos ahora que te veo con gracia y respingos ahora es cuando más te aprecio y admiro todo en proporción en su sano juicio todo puede tener un perdón, un ave rapaz, un pajarillo ahora que paseo sin ansiedad ahora que paseo y me echo guiños ahora que me siento la mejor y lo más es cuando el amor propio tengo de corpiño y todo en su justa medida y todo con perspectiva adherida y todo tiene sentido ahora que me reconcilio mi ciudad natal veo como mi vida: despegando e hilando fino. poemtober: proporción

daily chat

sin centrar un renglón a perfilar y miraaaa, qué tonteeeríaaaa zarzas y moras en una patissería un postre a catar sin filtrar un mensaje, un audio déjame evadir frutos salvajes decoran tu ombligo palpita en mí raquíticos tornados en mi celular te gusta la melodía y transformar un día a día, en algo más posible rollo romántico sólo queda esperar eres mi daily chat ¿posible vuelta a enamorar? quizás, quizá, quizás no siento ese ímpetu sólo frambuesa y miel espero al estallido Sant Joan ya fue una rosa, no un florero un libro, una lectura en el caminar Sant Jordi queda más cerca o el cora dejará de funcionar sin puntualizar sin definir, sin rímel, sin decora sin prejuicios y con mejoras la adultez nos une y nos reporta novedades en el porvenir. poemtober: equilibrio