La fragancia de la memoria huele a recuerdos no tan olvidados, pero algún tipo de Alzheimer perecía los recuerdos que nos fueron dados. Parecía que permanecerían con nosotros toda la vida, pero no fue así. Y se desvanecieron enfrente de nosotros. Y no fue la sequía de pensamiento la que de nuestro lado salió, sino de la abundancia de amnesia que tenemos en nuestro interior.
« Oírte dormitar con los gimoteos del respirar, los suspiros del profundo sueño, es como el mismo deseo de tenerte cerca y creo que me estoy volviendo a enamorar. » _Zentauri · 16 de enero del 2026 los mejores días no son los mejores sentimientos no se ven las motas de paciencia se apagan las comisuras no sonríen genuinas (aunque lo intentan) las molestias afloran porque no se cambian de prendas las faltas de emoción ...