La fragancia de la memoria huele a recuerdos no tan olvidados, pero algún tipo de Alzheimer perecía los recuerdos que nos fueron dados. Parecía que permanecerían con nosotros toda la vida, pero no fue así. Y se desvanecieron enfrente de nosotros. Y no fue la sequía de pensamiento la que de nuestro lado salió, sino de la abundancia de amnesia que tenemos en nuestro interior.
A Ida, un flechazo danés, tenía el mar impreso en sus cejas de dónde viene adónde se queda yo manejo, tu voz me lleva mar adentro, mar pernera sopla el viento, tu cara despeja capitana de un barco en cuesta cuesta dar el paso y en poema (se) queda un flechazo extraño de ultramar que en bote vikingo se aleja tørt hav tørt hav hvad nu? svar havet bliver ikke fugtet af tårer der er kun vand i digtene* aquí queda, crush , como un lifejacket pinchao una llamita de ida y vuelta pega sant joan quema apaga y en ascuas deja. *mar seco mar seco ahora qué contesta no con lágrimas humedece el mar sólo hay agua en los poemas