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Grimma

«Hay cuentos que se cuentan, un, dos, tres,
a lo largo de tu niñez
la mayoría son clásicos, cinco, seis
pero los finales acaban retocados,

(cada dos por tres)

según de quién sean narrados,
los finales acaban bien,
otros son inacabados,

algunos llegan a ser sólo tres,
otros más de cien,
pero todos deben tratarse de comentarios
hechos, deshechos, rotos, alargados
y que al final, por la sapiencia
te dejen adormilados.

Unos aportan gran saber,
otros con moraleja incrustados
todos a nuestros oídos llegan
sin caer el nudo en ningún pecado.

A las grandes empresas les interesaron
los cuentos tétricos de dos hermanos,
pero cambiaron de tinta la letra
y con finales redondos acabaron;

pero las verdaderas historias comienzan
desde el primer pensamiento pensado
los hermanos que más grima con sus relatos causaron
son los causantes de variados diarios:
y cada día uno será relatado,
con sus verdades, sin adornos pomposos ni edulcorados,
crudos, desgarrados, reales, endemoniados...
 

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Una noche paradójica

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