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Esclarecer las pupilas

Imagínate estacionarte en paradero desconocido, donde no hay direcciones ni bancos ni banquillos, no hay más que un limbo donde lo único que puedes hacer es vacacionar sin esperar nada a cambio. ¿Cómo sería ese espacio en blanco? ¿Sería tu mente en descanso? ¿O sería una habitación a la que regresas siempre tras comprender que estoy a un kilómetro de ti? Igual tienes miedo al vacío, pero no por ello te paraliza, no eres justo la víctima que Kenos acecha, ¿sabes? Deberías respirar tranquila, pero no es así. ¿A qué esperas? ¿Qué es lo que te mantiene con la inquietud en el cuerpo? ¿Puede ser que no sepas adónde se encamine esto? ¿Es eso un poder que tengo? Sabes, creo que te lo podría conceder, pero hoy no puedo; hoy mirarás aquí y allá buscando un porqué pero no encontrarás ni la respuesta ni la pista que te lleve a ella. ¿Y sabes por qué? Porque así son las reglas del juego y esta vez juegan en tu contra, y no habrá nada que puedas hacer por superar este silencio que se crea tras mi voz. Intentarás gritar, no te lo impediré, pero tú misma sabrás que valdrá de nada y callarás buscando una razón para hacerlo. La encontrarás y luego nos quedaremos en silencio. Nos miraremos de nuevo y volveremos a partir de cero. Y te preguntaré si puedes imaginarte un lugar tan diáfano como en el que ahora me encuentro, que lo recreo sólo con las palabras que te cuento y no podrás más que preguntarte si soy un monstruo de los que viven debajo del lecho o una voz interna, una conciencia, un demonio que no para quieto.

Quiero que te lo preguntes.

Y cuando sepas la respuesta, quiero que la compartas con tus otros pensamientos. Tus únicos compañeros en esta partida. Agita los dados, ¡suerte! y tira.

La mujer miro a la nada blanca. No sabía siquiera quién le hablaba. El aturdimiento que le había provocado el golpe en la cabeza no le dejaba ver con la claridad con la que percibía costosamente aquella sala terriblemente inmaculada.


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L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

pétalos color corazón

«La poesía no es un género, es una percepción» _ Cristina Peri Rossi es siempre julio en mi habitación es hygge , calidad es hygge , calidez es мир, paz hay vetas azules en mi cuerpo riegan campos de amapolas riegan oxígeno en las madrugadas siembran de vida, donando vida cadena perpetua a tus ojos no mirar, no doler no sentir, no emocionar no entender, no problema-                                                    -mar son de pétalos  color corazón en la ventana de un desconocido en la palma de mi mejor amiga en la mirada cautiva de un herido es destino de poeta hada verde que muera opalescente que envenena opalescente, sonido de gemas opalescente, intermitente que me rema es siempre mi mundo cargado de referencias no saber verlo, es ser mudo no saber tenerlo, es ser necio no saber quererlo, es ser brujo poesía no es más que un péta...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...