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Восток 6: El Vuelo de la Bella Chaika.

Igual sus grandes ojos que vieron el oscuro cielo, no eran negros,
pero lo vieron: el gran espectro negro.
Una perspectiva del espacio que nos envuelve y nos voltea, nos rodea,
nos consume, nos aprieta.
Quizás no era una mujer de feminizados rasgos, de ésas que se admiran en las revistas,
de las que todas quieren seguir por su forma de vestir, de ser, de hablar.
Probablemente no la reconocemos todo su valor y agilidad, porte y dignidad que aportó a nuestros pueblos, a su patria la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, a su juramento.

Pero ella fue condecorada por honores en el sesenta y tres.
Ella fue apodada  чайка (chaika) como la gaviota que surcó el espacio:
la primera mujer en extender las alas y volar, flotar,
visitar ese lago Baikal de estrellas que adormece a los asteroides, a nuestro planeta Tierra,
a las Vías Lácteas, a las nebulosas que se posan en su frondoso pelo y su sueño de viajar
de conocer el космос (cosmos) y reinar en el vacío, con ese silencio, glorificar su orgullo rojo
y ser y posicionarse como la primera mujer que fue ahí arriba, cualificada, y pudo ser un gran paso para los pueblos que conforman la humanidad y para el feminismo.

Nosotras ya estuvimos mirando desde otras perspectivas.

Por Valentina Tereshkova, primera mujer en el espacio (16 de junio de 1963).


L O+ L E Í D O · A Y E R

Marcapáginas

Pronunció mi mirada con su sola presencia. Era un duelo de miradas, de visos, de querer y quiso. Declamó versos de sus labios, ambos aceptamos ser sumisos: rimó guiño y párpado. Puse trufa a la estrofa; salté de párrafo relamió cada sílaba como si fuera dulce agrio, quiso querer y quiso. Interceptaba mis palabras, recorríamos el mismo camino. Dedicó un espacio al tiempo que nos llovía despacio. Fue una tregua de abrazos, de leer y ser leído. Anotó en un renglón lo que quería hacer conmigo y jamás se le olvidó, esperaba el despido. Él fue rosa, yo su libro, intercambiamos miradas tocó atardecer, sonreí a su partida, con decoro, adornó el camino, pusimos fin a la sílaba, la dejé contigo. Feliz día del Libro y de San Jorge.

destrezas

No hace falta razones coge la playa y nos bañamos aventura tras aventura a la mar nos vamos. poemtober: aventura

mi ciudad natal

todo en su sano juicio en proporción, todo es bonito falta ver las medidas o las medias no las medias tintas ahora que te tengo aprecio Burgos, te veo con más aprecio más precioso más esbelto cada vez que tus picos de coral veo una catedral del mar invertido el paseo, el espolón, la isla,  la paz y el retiro una maqueta hecha con gracia de una ciudad que quise en el olvido ahora que no hay malas lenguas que no hay falsos mitos ahora que te veo con gracia y respingos ahora es cuando más te aprecio y admiro todo en proporción en su sano juicio todo puede tener un perdón, un ave rapaz, un pajarillo ahora que paseo sin ansiedad ahora que paseo y me echo guiños ahora que me siento la mejor y lo más es cuando el amor propio tengo de corpiño y todo en su justa medida y todo con perspectiva adherida y todo tiene sentido ahora que me reconcilio mi ciudad natal veo como mi vida: despegando e hilando fino. poemtober: proporción

daily chat

sin centrar un renglón a perfilar y miraaaa, qué tonteeeríaaaa zarzas y moras en una patissería un postre a catar sin filtrar un mensaje, un audio déjame evadir frutos salvajes decoran tu ombligo palpita en mí raquíticos tornados en mi celular te gusta la melodía y transformar un día a día, en algo más posible rollo romántico sólo queda esperar eres mi daily chat ¿posible vuelta a enamorar? quizás, quizá, quizás no siento ese ímpetu sólo frambuesa y miel espero al estallido Sant Joan ya fue una rosa, no un florero un libro, una lectura en el caminar Sant Jordi queda más cerca o el cora dejará de funcionar sin puntualizar sin definir, sin rímel, sin decora sin prejuicios y con mejoras la adultez nos une y nos reporta novedades en el porvenir. poemtober: equilibrio