Sí, me di cuenta. Eran días convulsos, yo sólo quería etiquetar de quién y de cómo y de por qué y de cuándo es que dedicaba lo que escribía. Pero me di cuenta rápido que no valía la pena. Ya lo hará quien se interese por investigarlo, por mí. Si te cruzas de nuevo en mi camino, igual el poema retome el sentido, si no, otro significado portará.
«El silencio era más aterrador que la oscuridad» _Ya nadie escribe cartas de Jang Eun-jin duermo con ruido blanco me desvelo con ruido bravo me quedo soñando en azul (re)colecto bienes no dinero experiencias y desesperos experiencias y bienestar crispados y silencios oscuros y atavíos cuartetos del malestar sueño con mudos quietos me quiero despertar tenso como cuerdas de laúd duermo con los pies en arenero cuidando cada paso que agrego a un mundo retro escribo sobre hueco blanco me deshumanizo en bancos me quiebro en las estacadas hilo fino cuando arranco cuido y mimo todo lo que hago no siempre se tiene en cuenta ocupo lugares desocupados oculto lunares despreocupados soy un astro extraviado pero cuando duermo con ruido blanco libero tensión, suspendo toda acción me desinhibo en mi habitación.