Ir al contenido principal

No intentes (09;06)


No puedes ocultarme nada a mí.
Las pupilas sigilosas hablan a gritos.
Las promesas engañosas conglomeran los mitos.
No puedes sugerirme olvidarme de ti.

No puedes mentirte diciendo que volverás.
Las estrías duelen más que las ficciones.
Las quimeras en chimeneas queman las emociones.
No puedes contarme cuentos sin final.

No intentes un plan abierto.
No te quejes si el enigma no tiene solución.
No me digas la respuesta de tu detonación.
No quiero saber si tu amor es cierto.

No puedes detenerme si quiero volar por el viento.
Las cerillas prenderán mis plumas.
Las sábanas contaron cada laguna.
No puedes determinar lo que siento.

No puedes cerciorarte de si yo miento.
Las rosas siguen espinadas en el campo.
Las minas están a punto de explotar, por pasarnos de largo.
No puedes decir quererme después de tanto tiempo.

No intentes confundirme con un guiño.
Los besos no se dieron cuando se quisieron.
Los restos consiguieron ser cenizas y se perdieron.
Nunca puedo engañarte porque siempre gimo.

No puedes intentar sacar la suerte afuera.
Los tréboles se quedaron en el campo sin flores.
Tus tormentas se llevaron los colores.
No puedes, siempre me decías no puedes por lo que fuera.

No intentes dejarme de lado, a la sombra del mismo castaño.
No intentes sombrearme en tus bocetados.
No intentes intentar hacer un buen intento.
No intentes volarme las sienes.
No intentes salirte con la tuya.
No intentes recorrerme con las malas lenguas, otra vez.
No intentes. Porque sé que pierdes. Siempre.
No intentes consolarte si yo a la primera no lo consigo.
No intentes convencerme que no sigo.
No intentes ahogarme con tus desgracias.
«No te dejes», les diré al oído.
No lo intentes porque no acabarás conmigo.
Yo puedo y te supero con cada verbo.

No es No.
Y sabes que es imposible verte.
Tu lugar es ese bucle que te dibujas siempre.
No intentes meterme.
Yo ahora camino otras selvas.
No intentes esconderte.
Si te toca sufrir con lo que me heriste, contente en no llorar pérfida y falsa que eres.
No intentes hacernos creer que eres la víctima de este crimen inerte.
No intentes porque no puedes.

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

umami · "te escribo poco pa lo mucho que te quiero"

«Nos veremos en sueños hasta que nos veamos de verdad» _Cristina Moltó toda su vida buscando la luz toda su vida buscando y los colores lúcidos sólo le hacían  cegarse Monet, ¿qué te impresionó? quédate Monet, ¿qué te cegó? enséñame; mayo añora versos y cegada por absortos gestos no pude más que desistir Koi, he pensado en lo que me dijiste: este poema tuvo versiones pero pensadas desde el enojo ahora escribo desde los hechos y dejo atrás todo el despecho y vuelvo a escribir junio se colmó de maltrechos de referencias y cuentos una parte de mí dejó de existir, mucho texto, muy poco lecho un sueño: volver en sí · volver al lago a tus nenúfares Monet a mi calma, a mi buen ayer a buscar un halo que al cegarme me diera la clave de que no estaba mirando bien y reconectar con mi piel con el mutismo que me hace ser quien soy despojarme de agravios que no dejan ver quién soy centrarme en los consejos que quien me estima me da y de vuelta doy, quiero ver adónde voy que si me equivoco o lo h...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...