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Lo pequeño que es el mundo...

  La imponente catedral extendía sus agujas hacia el cielo en un intento de  parecer, aún más, el edificio más imponente e inquietante de la ciudad. La lluvia de otoño bañaba sus piedras y golpeaba las antiguas vidrieras. El rosetón viejo, frío y apagado vigilaba la desierta plaza del Mayor mientras las gotas de lluvia saltaban por el suelo y se anidaban en los charcos de las grietas del suelo
  Justo enfrente, en una vieja panadería, un chico miraba por el ventanal del escaparate hacia la catedral. El sonido de la lluvia se filtraba en la tienda y danzaba en sus oídos. Si se prestaba la atención suficiente se oía además el ínfimo tañido que tocaban las gotas al golpear en las campanas y el silbido del viento cuando bailaba entre las feas gárgolas.
   La campanita de la puerta lo asustó al sonar. Una chica había entrado y esperaba pacientemente frente al mostrador para que él la atendiese.  Llevaba un paraguas de plástico negro cerrado en las manos y éste goteaba en el suelo formando un charquito frente a sus gastadas botas militares. Su mirada vivaracha y avellana repasaba la vitrina de los pasteles de lado a lado buscando la merienda perfecta para una tarde tan fría y lluviosa. Pareció decidirse ella por un pequeño pastel relleno de chocolate  cubierto de azúcar glas y cuando se lo  pidió a él se oyó su voz clara y acorde con la lluvia y las campanas (o así le pareció a él, pues para ella cualquier sonido le parecía más agradable que su propia voz). Pagó y despidiéndose con una sonrisa se marchó. El chico dijo adiós distraído, sin apartar la vista del cristal y le dio por buscarla con la mirada segundos después. No la vio por ninguna parte. Mala suerte; pues ninguno de los dos era consciente del gran secreto que los unía...

Esther Ochoa

L O+ L E Í D O · A Y E R

ruido blanco

«El silencio era más aterrador que la oscuridad» _Ya nadie escribe cartas de Jang Eun-jin duermo con ruido blanco me desvelo con ruido bravo me quedo soñando en azul (re)colecto bienes no dinero experiencias y desesperos experiencias y bienestar crispados y silencios oscuros y atavíos cuartetos del malestar sueño con mudos quietos me quiero despertar tenso como cuerdas de laúd duermo con los pies en arenero cuidando cada paso que agrego a un mundo retro escribo sobre hueco blanco me deshumanizo en bancos me quiebro en las estacadas hilo fino cuando arranco cuido y mimo todo lo que hago no siempre se tiene en cuenta ocupo lugares desocupados oculto lunares despreocupados soy un astro extraviado pero cuando duermo con ruido blanco libero tensión, suspendo toda acción me desinhibo en mi habitación.

mi valor no se mide en peso

«No es nada fácil ser diferente» _Chocolat, 2000 imagínate que los huesos                                no estuvieran bien vistos que eclipsar tu cuerpo                              fuera dejar espacio a curvos líneos imagínate que los ángulos                               fueran mal recibidos que los cuerpos rígidos y estéticos                               no fueran de agrado que sus picos en pieles perfectas                               no fueran sus preferidos que los voluptuosos                ...

La sumisión de tus ojos [0506/0906]

Prólogo[0506/0906] 📕 No sé si te lo diré, pero lo pensé hace tiempo. Te voy a hacer recitar sin métrica ninguna. Si yo soy un poema, ojalá fuesen tus labios quienes me declamasen. Y beses mis versos, y recorrieses mis estrofas, poniéndole entonación a cada palabra que tu lengua toca. Con tu perfecta (a)dicción a mí. Y si lo dices acentuado, que todo lo demás fluya, y gastes la saliva que quieras para terminar el poema, haciéndolo gemir.   ෴ Estrofa 1[0906] 📙 Quiero oírte, ¿puedo? labios que declaman sal pero ahogan sus ruegos, agravios que supieron malcurar mas nunca la Luna descubrieron, choques que golpes obstruyeron, mas en vilo cedieron.   ෴   Estrofa 2[0906] 📗 En la mochila piedras gestionadas en granos de arena, aportando olas de cada vez que oía tu sirena, cantares que emboban, cantares que apenan, callan la mar callan, lloran brumas, espejos que empañan te sientas en la orilla, contemplas,  cotilla: no airees melenas. Talasso añora el mar aunque por temor...

nmn

si hacemos juego de suma cero todas las personas ganamos recordamos los buenos momentos que amamos pero ya la mente queda en blanco dispositivos apagados acabaremos como extraños conocidos de un tiempo pasado dos cerezos por una vía separados entendí sus ojos cuando lloraron entendí mis brazos cuando se desplomaron y hasta que no llegue el cuadro que este tiempo cerrado pegó no acabará esta (e)tapa  este libro bordado el lunes tu encuadre tengo pensado la epístola he de pensar las palabras las pensé hace rato el adiós es temporal pero no amargo si me bajo de las nubes y las miro desde lejos desde abajo, como los muertos desde las cenizas y comienzo de cero ya no subo a nadie a la cima, que lleguen ellos; si recuerdo por qué dejé de ser nativa  de lo ingenuo me sonrío, me felicito, pues recapacito y me hago dueño de los sentimientos que palpiten dentro y me felicito y me piropeo pues no hay acto más sublime y noble que ponerse primero. · notmorenaive ·