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Lo pequeño que es el mundo...

  La imponente catedral extendía sus agujas hacia el cielo en un intento de  parecer, aún más, el edificio más imponente e inquietante de la ciudad. La lluvia de otoño bañaba sus piedras y golpeaba las antiguas vidrieras. El rosetón viejo, frío y apagado vigilaba la desierta plaza del Mayor mientras las gotas de lluvia saltaban por el suelo y se anidaban en los charcos de las grietas del suelo
  Justo enfrente, en una vieja panadería, un chico miraba por el ventanal del escaparate hacia la catedral. El sonido de la lluvia se filtraba en la tienda y danzaba en sus oídos. Si se prestaba la atención suficiente se oía además el ínfimo tañido que tocaban las gotas al golpear en las campanas y el silbido del viento cuando bailaba entre las feas gárgolas.
   La campanita de la puerta lo asustó al sonar. Una chica había entrado y esperaba pacientemente frente al mostrador para que él la atendiese.  Llevaba un paraguas de plástico negro cerrado en las manos y éste goteaba en el suelo formando un charquito frente a sus gastadas botas militares. Su mirada vivaracha y avellana repasaba la vitrina de los pasteles de lado a lado buscando la merienda perfecta para una tarde tan fría y lluviosa. Pareció decidirse ella por un pequeño pastel relleno de chocolate  cubierto de azúcar glas y cuando se lo  pidió a él se oyó su voz clara y acorde con la lluvia y las campanas (o así le pareció a él, pues para ella cualquier sonido le parecía más agradable que su propia voz). Pagó y despidiéndose con una sonrisa se marchó. El chico dijo adiós distraído, sin apartar la vista del cristal y le dio por buscarla con la mirada segundos después. No la vio por ninguna parte. Mala suerte; pues ninguno de los dos era consciente del gran secreto que los unía...

Esther Ochoa

L O+ L E Í D O · A Y E R

tørt hav · el mar impreso en sus cejas

A Ida, un flechazo danés, tenía el mar impreso en sus cejas de dónde viene adónde se queda yo manejo, tu voz me lleva mar adentro, mar pernera sopla el viento, tu cara despeja capitana de un barco en cuesta cuesta dar el paso y en poema (se) queda un flechazo extraño de ultramar que en bote vikingo se aleja tørt hav tørt hav hvad nu? svar havet bliver ikke fugtet af tårer der er kun vand i digtene* aquí queda, crush , como un lifejacket pinchao una llamita de ida y vuelta pega sant joan quema apaga y en ascuas deja. *mar seco mar seco ahora qué contesta no con lágrimas humedece el mar sólo hay agua en los poemas

umami · "te escribo poco pa lo mucho que te quiero"

«Nos veremos en sueños hasta que nos veamos de verdad» _Cristina Moltó toda su vida buscando la luz toda su vida buscando y los colores lúcidos sólo le hacían  cegarse Monet, ¿qué te impresionó? quédate Monet, ¿qué te cegó? enséñame; mayo añora versos y cegada por absortos gestos no pude más que desistir Koi, he pensado en lo que me dijiste: este poema tuvo versiones pero pensadas desde el enojo ahora escribo desde los hechos y dejo atrás todo el despecho y vuelvo a escribir junio se colmó de maltrechos de referencias y cuentos una parte de mí dejó de existir, mucho texto, muy poco lecho un sueño: volver en sí · volver al lago a tus nenúfares Monet a mi calma, a mi buen ayer a buscar un halo que al cegarme me diera la clave de que no estaba mirando bien y reconectar con mi piel con el mutismo que me hace ser quien soy despojarme de agravios que no dejan ver quién soy centrarme en los consejos que quien me estima me da y de vuelta doy, quiero ver adónde voy que si me equivoco o lo h...

ser (v)ello

Si tuviera barba no sería de 3 pelos No una gris barba tendría una película de escarcha Me pondría pins en el pelo me haría trenzas, me teñiría el pelo me haría coletas, kikis y flequillos me dejaría el color que tengo si tuviera barba sería un ser pleno guapo y elegante desdeñado y bueno si tuviera barba no se meterían con mi vello porque entraría en los cánones normales y sería visto bueno.

si te cuento un secreto [27 · 06]

«Estoy desnuda debajo de la ropa » _Ixchel (no) escondo tanto aunque me cueste mostrar-                                                   -lo que hay debajo de mi piel certificado académico, de tercero y cuarto certificado médico, de un cuerpo mal·tratado (no) tengo miedo a okuparlo siento la libertad de mostrar-                                                   -lo · en un cuaderno cian reflejado cuando no me traten de tonta cuando no me tilden de ingrata cuando no me coronen de inmaculada entonces se leerán mis páginas a trechos, a cachos, a inmensos, a agravios en recovecos, en espasmos escritura automática en los oídos mecharadio mi zian está cambiando el cian ya no sé si tanto Loynaz me ...