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Un nudo

   Los nudos en la garganta son lo peor. Es como si hubiera un puño directamente dentro de la laringe y éste intentase expandirse haciendo saltar sangre y trocitos de cartílago en el proceso. Cuando abres el grifo de tus ojos y dejas que las lágrimas corran y arrastren consigo rímel y (el) maquillaje (de tu fachada), te crees a salvo. Entonces tragas saliva y el nudo te recuerda su presencia haciéndose más compacto y duro. Tanto que casi impide que el aire pase a tus pulmones. Eso y el propio dolor físico que sientes hacen de tu desgracia, aunque ya lo sea, la más grande del mundo.
   Luego intentas calmarte, te tumbas, das vueltas, reflexionas, te muerdes el puño... todo ese tipo de cosas. Para nada. Siempre hay algo en la garganta dando puñetazos desde dentro exigiendo que las lágrimas afloren. Ese algo siempre gana la batalla y se sale con la suya.
   Hay dos tipos de llanto: el primero, en el que lloras sin hacer ruido mientras estrujas la almohada, un cojín, a ti mismo (lo que sea); y el otro en el que prorrumpes en sollozos, tienes ganas de chillar, arrancarte el pelo, revolverte... en definitiva: de hacerte daño. Este último es el más artificioso y llamativo; es el que todas las películas o farsantes imitan patéticamente.
   Después de llorar se te queda una sensación extraña, una extraña calma, como si unas raras nubes de cambio aparcasen estáticas en tu mente. Levantas la cabeza como sin saber qué ha pasado y sin recordar apenas nada. La cabeza está vacía. No te sientes mejor ni peor, simplemente sientes. Nada. Ves alrededor y agradeces estar solo.
  Todo ha pasado ya, o al menos en apariencia.
   Desentumeces tu cuerpo poco a poco: el cuello, los brazos, las piernas, incluso el estómago. Un par de parpadeos rápidos, cuatro respiraciones y retomas tu vida de nuevo.
                                          
                                                                                      Esther Ochoa
  

L O+ L E Í D O · A Y E R

m i n n i m i n g · ]xx[

«¿Si pudieras ver tu vida de principio a fin, ¿cambiarías algo? · Quizás expresar lo que siento más a menudo» _ ARRIVAL, 2026 tengo muchas dudas, entre ellas, banales, si borrar esos stickers de los que una vez nos partimos la caja o significaban un momento en nuestras vidas. tengo muchas dudas pero he ido haciendo limpieza de personas que estuvieron, se fueron y nunca más volvieron. ¿consecuencias? ¿acción-reacción? decisiones y prioridades. tuve muchas dudas pero te quité de mi cuenta: tú me quitaste sin sentido, te lo pasé, pero ahora, ¿qué sentido tiene? tuve muchas dudas pero conseguí deshacerme de mis propias cadenas: ya me pongo tops, camisetas de tirantes, vestidos y faldas. ya me acostumbro a verme en los espejos, a verme bien, a elegir llevar con orgullo la bandera, sin miedo a que el otro opuesto me descarte · ¿es ésta una nueva etapa bollera? no sé. veremos. pienso en muchas ocasiones que no te llegará el cuadro o que lo rechazarás (y si te ha llegado, mejor, una cosa que e...

calima

«[...] así como se fue el hielo, me voy a ir yo y lo que queda, va a ser arte» _ Helmut Ditsch píntame que mañana no existiré devuélveme los colores que nunca tendré inspírame en momentos que no recordaré y déjame de cuna un beso en el mar inténtame habitar como cangrejo en concha marina que sin éxito logra encontrar entre tanta metálica cantina; merendemos melón otra noche un baño de espuma a las 3 AM que la mente se nuble, los pies me duelen se entumece mi mirada, cambiemos de dirección lágrimas artificiales a medianoche disimulan decepción duelos reales que se esfuman: píntame mañana y desapareceré hoy.

nmn

si hacemos juego de suma cero todas las personas ganamos recordamos los buenos momentos que amamos pero ya la mente queda en blanco dispositivos apagados acabaremos como extraños conocidos de un tiempo pasado dos cerezos por una vía separados entendí sus ojos cuando lloraron entendí mis brazos cuando se desplomaron y hasta que no llegue el cuadro que este tiempo cerrado pegó no acabará esta (e)tapa  este libro bordado el lunes tu encuadre tengo pensado la epístola he de pensar las palabras las pensé hace rato el adiós es temporal pero no amargo si me bajo de las nubes y las miro desde lejos desde abajo, como los muertos desde las cenizas y comienzo de cero ya no subo a nadie a la cima, que lleguen ellos; si recuerdo por qué dejé de ser nativa  de lo ingenuo me sonrío, me felicito, pues recapacito y me hago dueño de los sentimientos que palpiten dentro y me felicito y me piropeo pues no hay acto más sublime y noble que ponerse primero. · notmorenaive ·

ruido blanco

«El silencio era más aterrador que la oscuridad» _Ya nadie escribe cartas de Jang Eun-jin duermo con ruido blanco me desvelo con ruido bravo me quedo soñando en azul (re)colecto bienes no dinero experiencias y desesperos experiencias y bienestar crispados y silencios oscuros y atavíos cuartetos del malestar sueño con mudos quietos me quiero despertar tenso como cuerdas de laúd duermo con los pies en arenero cuidando cada paso que agrego a un mundo retro escribo sobre hueco blanco me deshumanizo en bancos me quiebro en las estacadas hilo fino cuando arranco cuido y mimo todo lo que hago no siempre se tiene en cuenta ocupo lugares desocupados oculto lunares despreocupados soy un astro extraviado pero cuando duermo con ruido blanco libero tensión, suspendo toda acción me desinhibo en mi habitación.