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seijaku (静寂)

 
«lo que aprieta, duele
lo que duele, cura»
_Autoayuda de Miss Caffeina
 
 
diferente y raro,
como Nesferatu,
energético y apto,
como vitamina D,
siempre tiene algo que decir,
aunque sea callando
 
es calma entre la tormenta,
como morfina en vena,
su cabello huele a azúcar moreno, sus ojos a menta
como que me va a dar diabetes, tanta frescura,
aunque sean verdades amargas, me renta
 
todas tus palabras me vienen bien
todas mis arcadas me previenen de
ese yo que puja por salir,
ese transformar que grita por exisitir
todas tus tiritas me vienen bien
todas mis torturas me hacen ver
 
distante y cobijado
como caja fuerte,
cuidadoso y desconfiado,
como felino dañado
siempre en el filo del paso
aunque nadie esté mirando
 
es un regalo que quedará intacto
como obra de arte expuesto en el Prado
su rabia me percata de algo;
tanto tiempo entre nenúfares pensando
que no recuerdo que ahora somos un ambos
y hay sentimientos en juego reflejados
 
no puedo decirte hazañas
que en otras telarañas hago
pues en la disculpa no reside mi auto halago,
protegí un cristal de su propio frágil
y te dejé la llamada colgando...
me lo permití
 
tan sólo un perdona
seguimos intentado
a no herir, luego existir.
 

L O+ L E Í D O · A Y E R

cuando cierres los ojos

«Tú nunca entenderás lo que te quiero porque duermes en mí y estás dormido. Yo te oculto llorando, perseguido por una voz de penetrante acero. (...)» _El pecho del poeta, F.G Lorca si llego tarde a tus ojos [no] lo haré a tus labios [no] lo haré a tu condena [no] lo haré a tus cadenas a quién confíes tu espalda, [no] lo encares [no] lo abandones [no] lo dejes morir   si desde tus ojos veo la bonita luna [no] apagues con soles el firme [no] me dediques la bala, amor [no] me dejes en fuego, mojar si llego tarde a tu encuentro [no] me dejes olvidar [no] me rindas pleito [no] me cuelgues bajo la horca si llego tarde a tus malvas [no] musites mi nombre [no] incendies de hielo tu pecho [no] dediques a nadie más estos versos si no llego a tus besos si no llego, recíbeme en tu lecho descuídame un momento llévame a lo alto, murmúrame en secreto acógeme en un réquiem abrázame entre brezos da a mi muerte su encuentro si no llego, dime que no llego a poemas hundiré mis restos a anocheceres sum...

que no supiera

como si no me conociera me preguntaría qué hay en mis rarezas qué pienso cuando escribo qué pasa por mi cabeza cuando voy y te digo que igual te quiero (decir) como si no me conociera tendría intriga por mí misma y me cuestionaría cada gesto, cada mirar, cada queja me tendría curiosidad por ver en qué más piensa en qué querría hacer mañana, o a la tarde o a quien querría a mi vera como si no me conociera me gustaría ver cómo es esa persona tan inquieta escuchar su voz cada día, proyectada entre las yemas me gustaría escuchar su latir si apoyara en mi pecho su cabeza me gustaría verla crecer, verla envejecer, verla y verla admirarla y admirarla aplaudirla y levantarla nana, nana ea, ea como si no me conociera me gustaría piropearla, cada vez que se me acerca me gustaría agasajarla como pingüino con piedras me encantaría invitarla a tardeo en terrazas o estar las dos bien juntas, escuchándonos sempiternas como si no te conociera ¿qué me dirías que no supiera? poemtober: voz

Marcapáginas

Pronunció mi mirada con su sola presencia. Era un duelo de miradas, de visos, de querer y quiso. Declamó versos de sus labios, ambos aceptamos ser sumisos: rimó guiño y párpado. Puse trufa a la estrofa; salté de párrafo relamió cada sílaba como si fuera dulce agrio, quiso querer y quiso. Interceptaba mis palabras, recorríamos el mismo camino. Dedicó un espacio al tiempo que nos llovía despacio. Fue una tregua de abrazos, de leer y ser leído. Anotó en un renglón lo que quería hacer conmigo y jamás se le olvidó, esperaba el despido. Él fue rosa, yo su libro, intercambiamos miradas tocó atardecer, sonreí a su partida, con decoro, adornó el camino, pusimos fin a la sílaba, la dejé contigo. Feliz día del Libro y de San Jorge.

destrezas

No hace falta razones coge la playa y nos bañamos aventura tras aventura a la mar nos vamos. poemtober: aventura