«Para hablar contigo mismo, no te haces preguntas,
sino que simplemente vas escribiendo sólo»
_Natos, 2026
nunca supe nuestros nombres
esos ojos frágiles que nunca supe mirar
esos oídos sordos que nunca quise escuchar
esos brazos rojos que nunca quise abrazar
nunca supe ser un álamo entre pinos,
esas ramas finas azotadas que nunca dejé descansar
esas hojas escasas que nunca supe secar
esas raíces eternas que nunca supe desentrañar
nunca supe si fue óbito o reorbitó
esos lunares que quise contar
esos pezones que quise ruborizar
esos corazones que supe inmortalizar
nunca supe si te dije:
"¿y si fingimos ser dos almohadas
que duermen juntas
en una misma cama?"
siempre tuve noción de nuestros tiempos
de esos cristalinos huesos que tiemblan presos
de esos vidriosos ojos que amenazan retos
de esas lunas que hacían de parapetos
siempre tuve constancia de estos versos
de esos coloretes que nunca me pinté
de esos rubíes de los que nunca me recaté
de esos arreboles que en rosácea rasqué
siempre hubo dudas y dudé y me reparé
con amistades que elegí
con objetivos que no cedí
con actitudes que decidí
y trabajé
pero, eres amigo,
de lado no te dejaré,
puede que nuestros caminos marchen distantes
y aún con distancia, no me separaré.
