—Me echaron
del trabajo al no saber ubicarme.
—Pues yo norte
noté tan mal.
—Pues al
parecer no era mi destino.
—Y ahora, ¿a
qué te dedicas?
—Me
rehabilitaron y ahora soy báscula.
—Uff, qué
trabajo más pesado.
—Así anda el
mercado… Uy, qué tarde se ha hecho, me voy rodando.
—Adiós, Exbrújula.