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Desastre incluso al fallar

Sabes tan bien como yo que hace tiempo que no sale palabra de esta boca,
que tanto calla estando rota,
que poco aguanta cuando no callan las voces, y en lo público no da lugar a la queja,
y muy tarde, como siempre, necesita crear algo que a la lágrima se asemeja.

Sé que no me expreso bien, pierdo fuelle,
cambia el puerto de muelle
me falta un faro que guíe mi travesía, pero ahora me siento un buque encallado,
por las olas, silenciado,
por la marea gris, ahogado,
Llevado, llevado... ¿adónde vas, Marinero?

A este poeta le falta pulso de libreta,
un poco de conocimiento suelto en la cartera,
un libro en la guantera, palabras en su diccionario,
le falta aplicación en el trabajo de fin de carrera;
me falta Morfeo, me deja Inspiración
por irse cuando realmente necesito su apoyo y atención...
Otro desastre de colaboración.

Necesito estar en onda saturniana como solía estar: en mi caos, pero organizada.
Sé que mientras escribo me como palabras,
pongo peros y me pongo peor, pongo cus donde no hay siquiera. 
No atino a dar bien con el correcto error...
Soy un desastre incluso en el fallo.
Parecemos estar de recesión.
Mañana será otro día...

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

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Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...