Si te escribo rápido los peros son peores, los auqnues bailan sus letras pro el frenesí de decírtelo todo rápido, mal, como salga, porque por hablado no me expreso igual y no hay corrector para el que ama y menos para el que es amado. Y se me escapan las íes cuando no son síes, si no condicionales de lo que podría ser según lo que pueda ocurrir. Hay ques qeu los escribo casi en una lengua extraña. Aes que aparecen cuando nadie las llama. Yo aposté a querer y fallé con todas las ortografías ne mi contra, y vivo con esa maldición como yugo que engulle aire, agua, luz y me deja a oscuras, encerrada entre mis juegos d ereferencias y locuras, entre la impulsividad de mis escritos, sin darle un ojo, otro ojo, y quedarme con cuencas vacías, gargantas resecas, pechos sin pulso, cartas sin manga y emergencias sin salida. Sólo lo que mi cabeza piensa enfurecida. Sí hay errores, nadie puede ser perfecta, ni lo seré ningún día. Así que bajo mantas me hago la croqueta, y crujo mis lloros en mi sellada mandíbula.
«El silencio era más aterrador que la oscuridad» _Ya nadie escribe cartas de Jang Eun-jin duermo con ruido blanco me desvelo con ruido bravo me quedo soñando en azul (re)colecto bienes no dinero experiencias y desesperos experiencias y bienestar crispados y silencios oscuros y atavíos cuartetos del malestar sueño con mudos quietos me quiero despertar tenso como cuerdas de laúd duermo con los pies en arenero cuidando cada paso que agrego a un mundo retro escribo sobre hueco blanco me deshumanizo en bancos me quiebro en las estacadas hilo fino cuando arranco cuido y mimo todo lo que hago no siempre se tiene en cuenta ocupo lugares desocupados oculto lunares despreocupados soy un astro extraviado pero cuando duermo con ruido blanco libero tensión, suspendo toda acción me desinhibo en mi habitación.