Si te escribo rápido los peros son peores, los auqnues bailan sus letras pro el frenesí de decírtelo todo rápido, mal, como salga, porque por hablado no me expreso igual y no hay corrector para el que ama y menos para el que es amado. Y se me escapan las íes cuando no son síes, si no condicionales de lo que podría ser según lo que pueda ocurrir. Hay ques qeu los escribo casi en una lengua extraña. Aes que aparecen cuando nadie las llama. Yo aposté a querer y fallé con todas las ortografías ne mi contra, y vivo con esa maldición como yugo que engulle aire, agua, luz y me deja a oscuras, encerrada entre mis juegos d ereferencias y locuras, entre la impulsividad de mis escritos, sin darle un ojo, otro ojo, y quedarme con cuencas vacías, gargantas resecas, pechos sin pulso, cartas sin manga y emergencias sin salida. Sólo lo que mi cabeza piensa enfurecida. Sí hay errores, nadie puede ser perfecta, ni lo seré ningún día. Así que bajo mantas me hago la croqueta, y crujo mis lloros en mi sellada mandíbula.
«Tu cara es el reflejo de tu corazón» _Lorena, la mujer "hawaiana" de la piscina ojalá descubras que entrelazo mis dedos cada vez que duermo, cada vez que a las orillas remo, cada vez que abrazo y me siento dueño de mi mundo, de mis sueños por cada vez que busque tus manos en el puerto, ojalá descubras que no te tengo miedo que avanzo entre aguas turbias y no me dejo que me lleve a la deriva, ese barco de marinero que me cubro de vestidos y me desnudo entero medio cuerpo, cada parte que odio y mermo porque te aprendo a querer y ya no quemo, ojalá descubras que tengo kintsugi en mi pelo cabellos dorados que brotan como brezos, cabellos plateados que tiñen mi mirada a juego, cabellos bronceados que barnizan mi cuerpo integrando grietas, heridas y brozas melena que recorta y embellece mi busto de pleno, ojalá descubras que tu zian tiene zaguán, tiene rellano, que mi mirar no entiende de rencor ni de mal paso, que mi mirar no te tiene ni malestar ni asco, que mi mirar sólo quier...