Si te escribo rápido los peros son peores, los auqnues bailan sus letras pro el frenesí de decírtelo todo rápido, mal, como salga, porque por hablado no me expreso igual y no hay corrector para el que ama y menos para el que es amado. Y se me escapan las íes cuando no son síes, si no condicionales de lo que podría ser según lo que pueda ocurrir. Hay ques qeu los escribo casi en una lengua extraña. Aes que aparecen cuando nadie las llama. Yo aposté a querer y fallé con todas las ortografías ne mi contra, y vivo con esa maldición como yugo que engulle aire, agua, luz y me deja a oscuras, encerrada entre mis juegos d ereferencias y locuras, entre la impulsividad de mis escritos, sin darle un ojo, otro ojo, y quedarme con cuencas vacías, gargantas resecas, pechos sin pulso, cartas sin manga y emergencias sin salida. Sólo lo que mi cabeza piensa enfurecida. Sí hay errores, nadie puede ser perfecta, ni lo seré ningún día. Así que bajo mantas me hago la croqueta, y crujo mis lloros en mi sellada mandíbula.
júbilo se escribe con uve [1925-2025] Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti, Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado, «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento, y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir. Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás: vida y muerte y nada más, dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...