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Te lo tenía que decir

Parece que siempre he pensado en ti,
pero al no tenerte aquí, pensé en mí
y vi que necesitaba un momento de parón en el ring.

El tiempo colapsaba a mi alrededor, pero no lo vi,
me llamaste la atención y fuiste a por mí,
hice el descenso, y no puse el freno, caí,
me invitaste a darme un respiro, vivir
e hicimos un parón. Ajustaste el tiempo,
me diste otra oportunidad, y conseguiste leerme entre líneas,
castañearon de angustia y lágrimas mis palabras.

Lloví.

Pero ahora sé que podré apoyarme en ti,
pero este billete tiene la misma ida que vuelta, y lo mismo te digo a ti:
siempre que me necesites, grítame, di,
hay hombros que pesan,
y desde aquí te digo que parece que pensaste en mí,
porque me diste apoyo y respeto
y sé que contigo me estoy empezando a querer.

Muchas gracias. Te lo tenía que decir.

Fotografía de VICTORIA HOMBRÍA CORNEJO. Leioa, Universidad del País Vasco.
Agradezco el tiempo que se toman las personas que me escuchan de verdad, que cogen una silla y se paran a oírme gritar en silencio. Especialmente los y las que me soportaron el 29/11/19 que me alegraron el complot de mes que llevo y la tralla que he de descargar.
Especialmente ayer le dedico este poema y agradezco su tiempo a...
 
Mi madre, siempre,
Adrián Alonso, 
Antonio Izquierdo,
Claudia Peña, 
Elena Fernández, 
Fernando Briones, 
Íñigo Arana, 
Mario García,
Natalia Pino, 
Paula Martín,
y a todas aquellas que aparte me aguantan dos, tres veces y siempre.
En el tintero estáis, pero me inspiráis para la siguiente.


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