Me preguntó si volvería, pero yo le dije que ni siquiera me había ido. Me miró impasible; no dije nada más. Miré al horizonte: el ocaso marcaba la hora de marcharse. Me giré para mirarle por última vez y le deseé que todo fuera bien. Para cuando me quise dar cuenta, ya estaba empezando a llover sobre nosotros. Me aconsejaste que ya era momento de partir. Así que di un beso a la fría lápida que se te dedicó y me fui.
A Ida, un flechazo danés, tenía el mar impreso en sus cejas de dónde viene adónde se queda yo manejo, tu voz me lleva mar adentro, mar pernera sopla el viento, tu cara despeja capitana de un barco en cuesta cuesta dar el paso y en poema (se) queda un flechazo extraño de ultramar que en bote vikingo se aleja tørt hav tørt hav hvad nu? svar havet bliver ikke fugtet af tårer der er kun vand i digtene* aquí queda, crush , como un lifejacket pinchao una llamita de ida y vuelta pega sant joan quema apaga y en ascuas deja. *mar seco mar seco ahora qué contesta no con lágrimas humedece el mar sólo hay agua en los poemas