Me preguntó si volvería, pero yo le dije que ni siquiera me había ido. Me miró impasible; no dije nada más. Miré al horizonte: el ocaso marcaba la hora de marcharse. Me giré para mirarle por última vez y le deseé que todo fuera bien. Para cuando me quise dar cuenta, ya estaba empezando a llover sobre nosotros. Me aconsejaste que ya era momento de partir. Así que di un beso a la fría lápida que se te dedicó y me fui.
Niké- Ni que decir tiene que alada gana Niké- Ni que decir tiene que sin alas vuela Niké- Ni que decir tiene • tengo la bendición te equilibro la conversación Somos una, somos dos Zentauri sigue en mi álter Vikη sale a mí, en ego, como alma máter Sale como la nueva representación Es el yo ganador Es el nuevo ser goleador Acostúmbrate porque aún perdiendo la batalla Niké gana sin estar armada sólo desperezando el alma y echándole ganas.