Ir al contenido principal

humo blanco [3007]

«[...] todos te aplauden, todos te quieren. [...] todos añoran tu presencia,
ahora que por fin entienden, que jamás podrán tenerla.»
_ "Frenesí", Toño Izquierdo, 2024. 
 
 
rosa que no cuidas, rosa que se marchita
pero ella no olvida, desde la distancia esquiva
 
dos caras sin moneda:
media sonrisa de alegría
con la media sonrisa de tristeza

crema que no esparces, cemento que tape
pero ella no destruye piel, muda, lo que no sirve, lo saque

twinkle, twinkle little star
tinkles, tinkles on my trembling back

peldaño que no avanzas, escalera que se desmorona
pero ella es más rápida y salta, no le importa desprenderse de su corona

cuatro esquinitas tiene la cama
ningún angelito que se la guarda
sólo pensamientos intrusivos que la arropan

rosa que no se aprecia, rosa que se enzarza
pero conserva su miel intacta, para otra temporada
o para quien sepa degustarla.

miel que asno no aprecia, lo aprecia el asma que despeja
esos ataques de ansiedad que palpa, su pecho no cesa,
y no importa que no esté nadie aquí, ella sola se resetea
se embadurna en el almíbar que le quema y se inmola entera.
 
no me esperes, espérame
no me esperes, despéjame
no me esperes, deténme
no me dejes hacer..., empújame
y volaré, y volaré y me dejaré caer
y me hundiré, y me hundiré y flotaré

y de nuevo la semilla se plan-teará si crecer o morir
y no obstante, aquí estaré, escribiendo

pero si no cuidas a la rosa,
no la prives de sus pétalos.

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

umami · "te escribo poco pa lo mucho que te quiero"

«Nos veremos en sueños hasta que nos veamos de verdad» _Cristina Moltó toda su vida buscando la luz toda su vida buscando y los colores lúcidos sólo le hacían  cegarse Monet, ¿qué te impresionó? quédate Monet, ¿qué te cegó? enséñame; mayo añora versos y cegada por absortos gestos no pude más que desistir Koi, he pensado en lo que me dijiste: este poema tuvo versiones pero pensadas desde el enojo ahora escribo desde los hechos y dejo atrás todo el despecho y vuelvo a escribir junio se colmó de maltrechos de referencias y cuentos una parte de mí dejó de existir, mucho texto, muy poco lecho un sueño: volver en sí · volver al lago a tus nenúfares Monet a mi calma, a mi buen ayer a buscar un halo que al cegarme me diera la clave de que no estaba mirando bien y reconectar con mi piel con el mutismo que me hace ser quien soy despojarme de agravios que no dejan ver quién soy centrarme en los consejos que quien me estima me da y de vuelta doy, quiero ver adónde voy que si me equivoco o lo h...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...