Hubo un tiempo en el que se preguntaba de qué color serían sus ojos cuando mirase al cielo. Si se reflejarían en él los grises de cada tormenta o los ocasos de cada primavera. O si la lluvia limpiaría dejando la belleza del petricor. Mirando al cielo, soñaba alto, las cadenas lo apresaron: tienes que mirar por dónde vas. Creo que es un alma que no aprende a mirar sólo hasta donde le dicen, siempre mira más allá. Creo que es un ente que no está hecho para este mundo donde no se prioriza la humanidad sino la practicidad mecánica. Cree que es un espíritu difícil de hacer encajar y lo percibe en cada atentado contra la humanidad que día a día ve. No sabe si sabe pensar fuera de la caja porque nunca supo encajar. Pero a veces siente que vive más fuera que dentro y aun así está desorbitado. No lo hace consciente, le sale sin más. Y a veces piensa si estará el mundo malo o estará él mal. Hay cuestiones que no contesta y deja pasar mientras mira el cielo y ve cómo va cambiando y se pregunta: "¿de qué color mis ojos se verán?".
qué pena que fuera peso y me redujeras a cuerpo qué cruel mentira... qué pena que acallaras mis deseos y priorizaras salir en negativo en mis poesías qué soez guarrería... qué pena que me creyera (y)eso que hundiera traumas en mis vasijas qué asco de vida... qué mierda que la ceguera creara atrezzo y vivieras en tus fantasías que tuviera que echarte de más y de menos y descolgar tu cuadro de mi templo y ver que eres ejemplo de otros que creyeron bien aplicar silencio [tranquila] que la distancia y el espacio, yo ya sola me los creo que tratar mal a quienes te aprecian delante de terceros te hace más válido [háztelo mirar] que desvalorizar los detalles amables te hace más árido que el fuego y el titanio [marchar, vigilar] y lo jodido es que llevo pensando esto y en el día de los poetas no salió boca de mis palabras y en la noche el mutismo fue tema de conversación y la garganta me dolía, las balas matan en el paredón y ahora me encuentro sumida en lloro colocando las lágrimas en cada oj...
