Quiero disfrutar de esta noche, que no se siente todos los días. Del aire frío revoloteando mi flequillo. Mirar el cielo que parece un estanque de hierro envuelto en ópalos negros. Tintineando los farolillos con velas que jamás supieron arder. Y entre las manos el poso del tiempo: un colacao ardiendo que parece poco poético pero entona una canción para mí. Esperando que dé señal, pensando en qué más puede pasar a tantos kilómetros de cada ciudad. De un todo a otro todo, nada más puede pasar. Avanza casilla de salida o no pasa nada si estancada se está. En todo caso pescará: un trancanzo, inspiración para volver a cargar. Pero, pasará. Y mientras tanto, aquí esperando que dé señal. Aunque tarde en contestar, todo estará bien, el tiempo que tenga que estar.
«Tu cara es el reflejo de tu corazón» _Lorena, la mujer "hawaiana" de la piscina ojalá descubras que entrelazo mis dedos cada vez que duermo, cada vez que a las orillas remo, cada vez que abrazo y me siento dueño de mi mundo, de mis sueños por cada vez que busque tus manos en el puerto, ojalá descubras que no te tengo miedo que avanzo entre aguas turbias y no me dejo que me lleve a la deriva, ese barco de marinero que me cubro de vestidos y me desnudo entero medio cuerpo, cada parte que odio y mermo porque te aprendo a querer y ya no quemo, ojalá descubras que tengo kintsugi en mi pelo cabellos dorados que brotan como brezos, cabellos plateados que tiñen mi mirada a juego, cabellos bronceados que barnizan mi cuerpo integrando grietas, heridas y brozas melena que recorta y embellece mi busto de pleno, ojalá descubras que tu zian tiene zaguán, tiene rellano, que mi mirar no entiende de rencor ni de mal paso, que mi mirar no te tiene ni malestar ni asco, que mi mirar sólo quier...
