Quiero disfrutar de esta noche, que no se siente todos los días. Del aire frío revoloteando mi flequillo. Mirar el cielo que parece un estanque de hierro envuelto en ópalos negros. Tintineando los farolillos con velas que jamás supieron arder. Y entre las manos el poso del tiempo: un colacao ardiendo que parece poco poético pero entona una canción para mí. Esperando que dé señal, pensando en qué más puede pasar a tantos kilómetros de cada ciudad. De un todo a otro todo, nada más puede pasar. Avanza casilla de salida o no pasa nada si estancada se está. En todo caso pescará: un trancanzo, inspiración para volver a cargar. Pero, pasará. Y mientras tanto, aquí esperando que dé señal. Aunque tarde en contestar, todo estará bien, el tiempo que tenga que estar.
Niké- Ni que decir tiene que alada gana Niké- Ni que decir tiene que sin alas vuela Niké- Ni que decir tiene • tengo la bendición te equilibro la conversación Somos una, somos dos Zentauri sigue en mi álter Vikη sale a mí, en ego, como alma máter Sale como la nueva representación Es el yo ganador Es el nuevo ser goleador Acostúmbrate porque aún perdiendo la batalla Niké gana sin estar armada sólo desperezando el alma y echándole ganas.
