Tras tres días de nuestro aniversario, como diría la canción, he vuelto a empezar de nuevo. Me he puesto en pie, y he alzado nuevo vuelo. No he perdido el avión, pero no hay quien me quite el agobio de los novatos con alas de angustia, tiembles y zozobra. Pero sí un libro que me desinhibe de la realidad donde existo. Una espera como acomplejada en la sala de estudios; trazando la locura y dándole color y vida. Y entonces sonaron las once campanadas, y la calabaza seguía siendo calabaza: aquí se viene a jugar, sin maravillas como en Alicia. A pecho, pero no habrá ninguna espada ni puñal que siendo el primer día se clave y me atraviese la espalda. Dos horas de juegos del lenguaje, de creatividad en estado puro o principiante: segunda parte. Y después comienza lo bueno. Estallar, vivir, soñar, reír. Trayecto de vuelta. Un náutico a diez días del pleno júbilo, unas compras para alimentar al cuerpo, pero antes alimentarlo con las sobras de lo que no se llevó. ...
la poesía is my passion · soy poeta cuando nadie mira