El amor dura un segundo, en el mar un minuto
de silencio escuchando el irrumpir de las olas con el viento
la espuma como sirenas en el agua esparcidas
ensoñaciones como caderas, anonadan a la niña
cae el arrebol y se tiñe su cabello de almíbar
el salero de Premiá, el Mar y sus orillas
Un padre y su hijo a pescar,
el puerto desde donde tú estás,
las rocas embestidas
el cercanías es un viaje a la vera de la mar
Los veleros parecen de mentira...
tantas parejas y en ninguna sola estará
la mirada de la brisa
Es tarde, acaba el verso y se va
el sonido del agua en las cornisas
sonríe entre rocas un timbre a bicicleta andará
el tren en estación se arrima
El calor dura un segundo, en el mar una eternidad:
Nostalgia y cuatro páginas de lectura.
Qué bonita es la tarde en Premiá del Mar a estas alturas.
