Ir al contenido principal

Arrecifes rojos

«Quiero un amante que me quiera
que aprecie a la luna que está en soledad
y cuando eclipse, sepa mirarme de verdad».
_Zentauri


aunque no quiera, mi cora está en huelga
fora de connexió, encara hi ha vida, hay estrellas
hay mar entre hola y ola,
hay tornos entre decir "diosa" y "adiós a..."
igual no es nada, igual es un hilo más
no rojo, ni orange
ni rojuu, ni match
para ti es un juego,
para mí lo es todo,
pero?
pero bueno


aunque no lo veas
si no soy un libro abierto,
tengo un poemario íntegro
que amo
que quiero
al cual me sujeto
y predico predicados
que me hacen no quedarme en el pasado
ser activa aunque parezca pasiva
tener lazos, aunque no tenga el pelo largo
y no temer a hacerme daño
porque tropezar is my passion
y crecer con las heridas que apaño
me hace ser grande en cada peldaño,
pero?
pero nada


aunque te arrepientas
siempre habrá cambios, lo sabes bien
aprovecha espacios y cubícate,
yo doy al espacio para ir despacio, mi "ubícate";
no sé si lo sabes pero rojos son mis arrecifes
y en ellos escondo a veces peces, otras cuando me meces.
Ahora late gota a gota lo que sudé
i plora i plora, y lo que no te dejas
y lo que queda
y a lo que la tinta llega
y sin embargo, lo escribí hace muchas lunas llenas....
pero?
pero queda

pero quiero encontrar a alguien que me quiera
y como en el espacio, el oxígeno no llega,
dejaré que mi atmósfera me envuelva
y si estrellas un cohete,
que sirva para darle vida a la poeta,
que aunque parezca de piedra
su cora es Zentauri y quema
para darle combustible y poemas genera
hasta llegar con los pies en la tierra.

L O+ L E Í D O · A Y E R

cuando cierres los ojos

«Tú nunca entenderás lo que te quiero porque duermes en mí y estás dormido. Yo te oculto llorando, perseguido por una voz de penetrante acero. (...)» _El pecho del poeta, F.G Lorca si llego tarde a tus ojos [no] lo haré a tus labios [no] lo haré a tu condena [no] lo haré a tus cadenas a quién confíes tu espalda, [no] lo encares [no] lo abandones [no] lo dejes morir   si desde tus ojos veo la bonita luna [no] apagues con soles el firme [no] me dediques la bala, amor [no] me dejes en fuego, mojar si llego tarde a tu encuentro [no] me dejes olvidar [no] me rindas pleito [no] me cuelgues bajo la horca si llego tarde a tus malvas [no] musites mi nombre [no] incendies de hielo tu pecho [no] dediques a nadie más estos versos si no llego a tus besos si no llego, recíbeme en tu lecho descuídame un momento llévame a lo alto, murmúrame en secreto acógeme en un réquiem abrázame entre brezos da a mi muerte su encuentro si no llego, dime que no llego a poemas hundiré mis restos a anocheceres sum...

que no supiera

como si no me conociera me preguntaría qué hay en mis rarezas qué pienso cuando escribo qué pasa por mi cabeza cuando voy y te digo que igual te quiero (decir) como si no me conociera tendría intriga por mí misma y me cuestionaría cada gesto, cada mirar, cada queja me tendría curiosidad por ver en qué más piensa en qué querría hacer mañana, o a la tarde o a quien querría a mi vera como si no me conociera me gustaría ver cómo es esa persona tan inquieta escuchar su voz cada día, proyectada entre las yemas me gustaría escuchar su latir si apoyara en mi pecho su cabeza me gustaría verla crecer, verla envejecer, verla y verla admirarla y admirarla aplaudirla y levantarla nana, nana ea, ea como si no me conociera me gustaría piropearla, cada vez que se me acerca me gustaría agasajarla como pingüino con piedras me encantaría invitarla a tardeo en terrazas o estar las dos bien juntas, escuchándonos sempiternas como si no te conociera ¿qué me dirías que no supiera? poemtober: voz

Marcapáginas

Pronunció mi mirada con su sola presencia. Era un duelo de miradas, de visos, de querer y quiso. Declamó versos de sus labios, ambos aceptamos ser sumisos: rimó guiño y párpado. Puse trufa a la estrofa; salté de párrafo relamió cada sílaba como si fuera dulce agrio, quiso querer y quiso. Interceptaba mis palabras, recorríamos el mismo camino. Dedicó un espacio al tiempo que nos llovía despacio. Fue una tregua de abrazos, de leer y ser leído. Anotó en un renglón lo que quería hacer conmigo y jamás se le olvidó, esperaba el despido. Él fue rosa, yo su libro, intercambiamos miradas tocó atardecer, sonreí a su partida, con decoro, adornó el camino, pusimos fin a la sílaba, la dejé contigo. Feliz día del Libro y de San Jorge.

destrezas

No hace falta razones coge la playa y nos bañamos aventura tras aventura a la mar nos vamos. poemtober: aventura