...fue mágico, cómo sus comisuras expresivas se fijaban en mí, una más amplia que la otra, pero sonriendo satisfechas de su cometido. Me miraban a mí esos luceros cargados de brillo e ilusión y no me lo podía creer mas lo disfruté como si ese instante fuera con dedicatoria, perfume y sol. Quién te dice que no es para ti ese regocijado momento. Nadie. Tanta perfección capturada en un flash, en una sola dirección. Y sólo dejaría que esa fantasía desapareciera si tú me lo pidieras por favor, y me lo pediste: «otra, por favor». Otra más y se acabó: devolví su cámara, su instantánea, su phone. Y cuando terminé, esa sonrisa que parecía dirigida a mí a través del objetivo-capturador, la guardé en un cajón pues esa sonrisa iba a ser un recuerdo más en una hermosa estación, en un puerto soleado o en un monumento al que nunca más volvió. Y con el tiempo, a otra persona pedirás que te retrate y experimentará esa sensación espléndida de creer que tu bondad y felicidad va dirigida a ella, y que nada espera más una fotografía, un souvenir hecho imagen de sus vacaciones, su estancia en aquel lugar. Y ya está. Pero mi mente no deja de pensar: ¡Ojalá volver y verte!, de nuevo en ese muelle esperando a tenerte entre ese mar de nubes, ese sol candente iluminándote tu blanca piel y sonriéndome al verme, aunque no fuera a mí, pero fue mágico...
@rolan deason
« Oírte dormitar con los gimoteos del respirar, los suspiros del profundo sueño, es como el mismo deseo de tenerte cerca y creo que me estoy volviendo a enamorar. » _Zentauri · 16 de enero del 2026 los mejores días no son los mejores sentimientos no se ven las motas de paciencia se apagan las comisuras no sonríen genuinas (aunque lo intentan) las molestias afloran porque no se cambian de prendas las faltas de emoción ...