...fue mágico, cómo sus comisuras expresivas se fijaban en mí, una más amplia que la otra, pero sonriendo satisfechas de su cometido. Me miraban a mí esos luceros cargados de brillo e ilusión y no me lo podía creer mas lo disfruté como si ese instante fuera con dedicatoria, perfume y sol. Quién te dice que no es para ti ese regocijado momento. Nadie. Tanta perfección capturada en un flash, en una sola dirección. Y sólo dejaría que esa fantasía desapareciera si tú me lo pidieras por favor, y me lo pediste: «otra, por favor». Otra más y se acabó: devolví su cámara, su instantánea, su phone. Y cuando terminé, esa sonrisa que parecía dirigida a mí a través del objetivo-capturador, la guardé en un cajón pues esa sonrisa iba a ser un recuerdo más en una hermosa estación, en un puerto soleado o en un monumento al que nunca más volvió. Y con el tiempo, a otra persona pedirás que te retrate y experimentará esa sensación espléndida de creer que tu bondad y felicidad va dirigida a ella, y que nada espera más una fotografía, un souvenir hecho imagen de sus vacaciones, su estancia en aquel lugar. Y ya está. Pero mi mente no deja de pensar: ¡Ojalá volver y verte!, de nuevo en ese muelle esperando a tenerte entre ese mar de nubes, ese sol candente iluminándote tu blanca piel y sonriéndome al verme, aunque no fuera a mí, pero fue mágico...
@rolan deason
Niké- Ni que decir tiene que alada gana Niké- Ni que decir tiene que sin alas vuela Niké- Ni que decir tiene • tengo la bendición te equilibro la conversación Somos una, somos dos Zentauri sigue en mi álter Vikη sale a mí, en ego, como alma máter Sale como la nueva representación Es el yo ganador Es el nuevo ser goleador Acostúmbrate porque aún perdiendo la batalla Niké gana sin estar armada sólo desperezando el alma y echándole ganas.