Le dije a todo el mundo que estuviera tranquilo porque no iba a perder la esperanza tan rápido. Mucho hace falta para enfurecerme o desanimarme para que me sienta derrotada tan fácilmente. ¿No es mi nombre Victoria?, les digo a veces. En todo caso lo primero que perderé serán las gafas. Así cualquiera ve borroso las perspectivas de futuro. Si al final quien verá mejor las cosas va a ser mi cogote o la mesa o a saber dónde se quedan plantadas las lentes. Como siga así de despistada me crecen flores miopes en todas partes. Flora ocular. Si al final ganamos todas. ¿El Amazonas? El Amazonas le hago ver con claridad en menos de lo que tardo en perder las gafas. ¡Verás!
«Hay silencios elocuentes, y silencios culpables, y silencios de sincera perplejidad. [...] a veces la oscuridad atrae más que la luz todas las esculturas estaban tan solas como él, y que cada una transmitía algo, que nadie escuchaba.» _El hombre más buscado de John Le Carré no se cambia de cuchillo se cambia de filo no se queda sin saliva, se cambia de líquido no se sangra de la herida, se convive con lo inhibido no se escucha música tranquila, se acalla el ruido no se muerden las lenguas, se tragan los puños no se eximen las culpas, se aprende a ser más duro cereales a palo seco llueve encima y el pelo seco roe migas, pilón muerto bebe restos, peleón a metros no se cambia de clima, se vive con el fuego no se perdona y se olvida, se mantiene recto no se escribe sólo movidas, a veces lloro en verso no se me quedará toda tu vida, pero puedo ser destroyer y me contengo no proyectes tus inseguridades en mí, yo ya gestiono mis propios miedos no me mientas a la cara, si ni tú ni yo te...