Le dije a todo el mundo que estuviera tranquilo porque no iba a perder la esperanza tan rápido. Mucho hace falta para enfurecerme o desanimarme para que me sienta derrotada tan fácilmente. ¿No es mi nombre Victoria?, les digo a veces. En todo caso lo primero que perderé serán las gafas. Así cualquiera ve borroso las perspectivas de futuro. Si al final quien verá mejor las cosas va a ser mi cogote o la mesa o a saber dónde se quedan plantadas las lentes. Como siga así de despistada me crecen flores miopes en todas partes. Flora ocular. Si al final ganamos todas. ¿El Amazonas? El Amazonas le hago ver con claridad en menos de lo que tardo en perder las gafas. ¡Verás!
A Ida, un flechazo danés, tenía el mar impreso en sus cejas de dónde viene adónde se queda yo manejo, tu voz me lleva mar adentro, mar pernera sopla el viento, tu cara despeja capitana de un barco en cuesta cuesta dar el paso y en poema (se) queda un flechazo extraño de ultramar que en bote vikingo se aleja tørt hav tørt hav hvad nu? svar havet bliver ikke fugtet af tårer der er kun vand i digtene* aquí queda, crush , como un lifejacket pinchao una llamita de ida y vuelta pega sant joan quema apaga y en ascuas deja. *mar seco mar seco ahora qué contesta no con lágrimas humedece el mar sólo hay agua en los poemas