El espejo del reflejo del paisaje que estoy viendo es como un pequeño
cuadro, un fragmento, de película capturado de otro tiempo. Conocer el mundo sin mirar más que al cristal, me hace ver que hay reflejos que observar, que se dejan ver cuando nadie espera mirar. Luces que tintilean como estrellas en un manto apagado. Detalles configurados para sonrisas efecturar. Un cambio de lado, de perspectivas que nadie analizará. Son pocos los que observan tras la lupa, huellas, rastros, ¿dónde estarán? Escondidas entre líneas, entre vías, en las cosas no dichas. Ahí hay que atentar. Un boicot de silencio para callar, las miradas, las que no silban, las malvas que oscilan, las flamas que en humo sus ojos contaminan. Sinceramente, no sé cómo te podría ayudar pero hago lo mejor que puedo para exhimirte de ruego, no es tu culpa luego, no te arrodilles, no hay divinidad en la que creer. Las nubes vienen y van, sólo hay cielos que conocer.
«Hay silencios elocuentes, y silencios culpables, y silencios de sincera perplejidad. [...] a veces la oscuridad atrae más que la luz todas las esculturas estaban tan solas como él, y que cada una transmitía algo, que nadie escuchaba.» _El hombre más buscado de John Le Carré no se cambia de cuchillo se cambia de filo no se queda sin saliva, se cambia de líquido no se sangra de la herida, se convive con lo inhibido no se escucha música tranquila, se acalla el ruido no se muerden las lenguas, se tragan los puños no se eximen las culpas, se aprende a ser más duro cereales a palo seco llueve encima y el pelo seco roe migas, pilón muerto bebe restos, peleón a metros no se cambia de clima, se vive con el fuego no se perdona y se olvida, se mantiene recto no se escribe sólo movidas, a veces lloro en verso no se me quedará toda tu vida, pero puedo ser destroyer y me contengo no proyectes tus inseguridades en mí, yo ya gestiono mis propios miedos no me mientas a la cara, si ni tú ni yo te...
