Ir al contenido principal

¿De dónde crees que saco las fuerzas?

[Nueve 'des' que me costaron fuerzas, mente, lágrimas, autoconciencia e introspección. Si te da pereza, no lo leas. No es tu obligación. Yo sólo utilizo la poesía para organizar lo que muchas veces no te sé decir a la cara, ni siquiera a mi reflejo.]

Deshacerme
en agua,
sumergirme
marcescentes
mis pétalos
carentes
de riego,
desaparecerme
ilusiones
que construyeron
carencias
que moldeo.

Desenvolverme
destrozar el papel,
fuimos como viento,
soplamos
hay velas sin encender,
palabras sin decir,
desagües que piden salir.
Yo voto por crecer.

Siento que por mucho que puje
el 13 siempre mira a través de mí
si vuelves, no creo que esté para ti
a veces hay que dejar partir
y si quieren volver, que vuelvan.
Pero yo no seré la misma.
En mi espalda pondrá: "crecí".
 
Por eso en el estado líquido
flui,
en tus corpóreos
desistí,
salí de allí
tirité tiritas en mí,
y me evaporé con cada mirada,
En la nota puse: "Ya me fui".

Desligarme
enamorándome de mí
en matrimonio motu proprio:
anillo por el amor propio,
primero toca ser yo quien me elija.
¿Que te gusto? Gracias,
intento quererme tanto como te quise a ti.
¿Que tengo cosas bonitas? Se llama ser humana
voy aprendiendo a convivir.
 
Desestigmatizarme
del hierro candente
con el que me marcaste
labré otros metales,
cada vez más complejos,
son sólo escalones
que alguien edificó
aunque vayas un paso por delante de mí
a mi ritmo voy siempre mejor;
no soy cada actualización,
no soy instantes
que olvidarse en los estantes,
soy digestión,
no soy atracón,
aquí los paladares están hechos para la degustación.
Pero eres tragón,
ahí está la puerta,
prohibición
pero sin censura.
Aquí puedo ser yo.
 
Desbloquearme
sin PIN,
siendo muy PUNK
haciendo rebelión
a mi modo, avanzando
estando orgullosa de cada traspié
que me hace bailar pasito para delante,
pasito para atrás,
poco a poco, la frase que tatúo en mi corazón.

Desvincularme
de etiquetas
definiciones
no identificadas,
volando como un espécimen nuevo.
 
Siendo la uve de las batallas que gesto
gestas que surgen, que callo con canciones, que silencio.
Tuve que autoconvencerme de que no volverás
para no hacerme falsas ilusiones, que ahora agencio
me saqué de quicio,
para tambalearme sobre cada resquicio
de este apenado reloj que hace tic-toc.
 
Desarrollarme
para evolucionar
para estar estando,
para estar callando,
para estar cuando nadie más estuvo.
Para no estancarme en donde tropezaste,
hay que seguir adelante,
de lado, de frente,
de canto, aunque no me encante.
 
Deconstruirme
para aceptarme tal y como soy
para aprender de lo que me afecta de ti:
heridas que cicatrizan con el tiempo,
grietas que rellenamos con oro,
que mejoran la calidad de lo que siento.
 
Descodificarme
en la Matrix que rompemos,
ser Trinity y a la vez Neo
elegir la pastilla que me siente mejor
despertar o dormir,
dependiendo del tiempo
y dejarme llevar por el criterio
que conmigo va mejor.
 
Ser egoísta a mi modo, sin herir
a quien se cruce
de bruces,
sacar fuerzas de las últimas voluntades
de quienes a mi alrededor quedan,
hacer de sus miedos, fuentes de energía que queman
y recordarles que hay aves que vuelan y renacen,
que mis ojos cenizos anuncian nueva era,
dan lugar a lo que las ascuas dejan:
un motivo por el que seguir.

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

pétalos color corazón

«La poesía no es un género, es una percepción» _ Cristina Peri Rossi es siempre julio en mi habitación es hygge , calidad es hygge , calidez es мир, paz hay vetas azules en mi cuerpo riegan campos de amapolas riegan oxígeno en las madrugadas siembran de vida, donando vida cadena perpetua a tus ojos no mirar, no doler no sentir, no emocionar no entender, no problema-                                                    -mar son de pétalos  color corazón en la ventana de un desconocido en la palma de mi mejor amiga en la mirada cautiva de un herido es destino de poeta hada verde que muera opalescente que envenena opalescente, sonido de gemas opalescente, intermitente que me rema es siempre mi mundo cargado de referencias no saber verlo, es ser mudo no saber tenerlo, es ser necio no saber quererlo, es ser brujo poesía no es más que un péta...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...