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He visto nubes negras
sin mirar al cielo, he escrito un guion completo,
he añadido tachones
sin tinta, sin papel, sin prisas, con tu estrés he leído entre líneas,
me he guiado en las mareas, he sentido cada punzada como si fuera herida mía,
he corregido mis pasos
muchos traspiés, muchos pensamientos del revés, he leído tus poros en braille
he contenido los lloros en jarros de cristal
estallidos, esquirlas, rotos, descosidos, me he cortado con los pedazos en los que me dejabas.
 
He recortado mis labios al pronunciarte
los silencios en espacios, he omitido tu nombre,
he encendido velas de luto
agarrado tantas indirectas al aire
he soltado cometas, y no había cielo sufiente para perderse
sólo alfileres, al filo de la navaja he pingado del hilo mudo
he caído al vacío sin vacilar
mirándote fijamente, sonriéndote cómplice he dibujado un interrogante
he soñado tantas veces con verte
que ya no sé qué es real y cuándo podré tenerte.

Pompa pensanste
Artista: Scott Uminga
He decidido venderme
una pérdida, una vendida de alma: poco más que ahogarme, he flotado entre nenúfares
he encontrado el loto en el pozo donde hundí cualquier asomo de gozo
volveremos a las palabras inertes: a ser desconocidos en una masa eterna.
 
Me he dicho que no intensificaría los versos
sólo habrá pompas, conceptos:
me he dicho que no acabaría conmigo,
me he dicho tantas cosas... pero ahora no es mi hora.
Nadie sabe cómo desbloquearme, pero tú sabrás qué poner cuando te señale: inserte pin.

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

umami · "te escribo poco pa lo mucho que te quiero"

«Nos veremos en sueños hasta que nos veamos de verdad» _Cristina Moltó toda su vida buscando la luz toda su vida buscando y los colores lúcidos sólo le hacían  cegarse Monet, ¿qué te impresionó? quédate Monet, ¿qué te cegó? enséñame; mayo añora versos y cegada por absortos gestos no pude más que desistir Koi, he pensado en lo que me dijiste: este poema tuvo versiones pero pensadas desde el enojo ahora escribo desde los hechos y dejo atrás todo el despecho y vuelvo a escribir junio se colmó de maltrechos de referencias y cuentos una parte de mí dejó de existir, mucho texto, muy poco lecho un sueño: volver en sí · volver al lago a tus nenúfares Monet a mi calma, a mi buen ayer a buscar un halo que al cegarme me diera la clave de que no estaba mirando bien y reconectar con mi piel con el mutismo que me hace ser quien soy despojarme de agravios que no dejan ver quién soy centrarme en los consejos que quien me estima me da y de vuelta doy, quiero ver adónde voy que si me equivoco o lo h...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...