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Última nota

Una píldora, dos y una tercera por si no recuerdo cómo se olvidaba restar.
Pasan los minutos en aquella habitación de cuatro cristales.
Un espectáculo se celebra tras caer el telón, soy yo con un acordeón. Probablemente, tocando una triste canción y rompiendo a llorar con la insensibilidad con la que los aplausos hacen cubrir de hipocresía, los translúcidos cristales de la prisión.

Una cárcel, en la que vivo;
una trampa con la que a base de pruebas, cada día,
decide si sigo o si no respiro.
Una píldora, dos y una tercera por si se me olvida morir.
Las burbujas de la tortura hacen del aire de mis pulmones, mis últimos suspiros. Mi despedida; y grabo con la uñas mi terminal suicida «Ayúdame». Y con la punzada suerte, rallo la pantalla de cristal. «Ayuda...».

Oscuras carcajadas
agobian los pensamientos
que acallan a gritos mudos
mis sentimientos.
Un corte, dos rotos y tres descosidos que desbaratan mi cordura.
El pronóstico afirma que si la verdad no abunda, sí lo hará la ranura por la cual las peores pesadillas afloran; por la que los susurros fríos acongojan el gorgoteo de mis heridas, la desgracia de mi vida.

Calmadas mareas que soplan
la tranquilidad contigua al mal que desaparece
tras las cuatro paredes de cristal que me cierren,
consigue el final de la obra, mi actuación:


Tocando tu fibra sensible,
en mi acordeón,
la última nota
de esta melancólica canción.

L O+ L E Í D O · A Y E R

cuando cierres los ojos

«Tú nunca entenderás lo que te quiero porque duermes en mí y estás dormido. Yo te oculto llorando, perseguido por una voz de penetrante acero. (...)» _El pecho del poeta, F.G Lorca si llego tarde a tus ojos [no] lo haré a tus labios [no] lo haré a tu condena [no] lo haré a tus cadenas a quién confíes tu espalda, [no] lo encares [no] lo abandones [no] lo dejes morir   si desde tus ojos veo la bonita luna [no] apagues con soles el firme [no] me dediques la bala, amor [no] me dejes en fuego, mojar si llego tarde a tu encuentro [no] me dejes olvidar [no] me rindas pleito [no] me cuelgues bajo la horca si llego tarde a tus malvas [no] musites mi nombre [no] incendies de hielo tu pecho [no] dediques a nadie más estos versos si no llego a tus besos si no llego, recíbeme en tu lecho descuídame un momento llévame a lo alto, murmúrame en secreto acógeme en un réquiem abrázame entre brezos da a mi muerte su encuentro si no llego, dime que no llego a poemas hundiré mis restos a anocheceres sum...

Marcapáginas

Pronunció mi mirada con su sola presencia. Era un duelo de miradas, de visos, de querer y quiso. Declamó versos de sus labios, ambos aceptamos ser sumisos: rimó guiño y párpado. Puse trufa a la estrofa; salté de párrafo relamió cada sílaba como si fuera dulce agrio, quiso querer y quiso. Interceptaba mis palabras, recorríamos el mismo camino. Dedicó un espacio al tiempo que nos llovía despacio. Fue una tregua de abrazos, de leer y ser leído. Anotó en un renglón lo que quería hacer conmigo y jamás se le olvidó, esperaba el despido. Él fue rosa, yo su libro, intercambiamos miradas tocó atardecer, sonreí a su partida, con decoro, adornó el camino, pusimos fin a la sílaba, la dejé contigo. Feliz día del Libro y de San Jorge.

destrezas

No hace falta razones coge la playa y nos bañamos aventura tras aventura a la mar nos vamos. poemtober: aventura

que no supiera

como si no me conociera me preguntaría qué hay en mis rarezas qué pienso cuando escribo qué pasa por mi cabeza cuando voy y te digo que igual te quiero (decir) como si no me conociera tendría intriga por mí misma y me cuestionaría cada gesto, cada mirar, cada queja me tendría curiosidad por ver en qué más piensa en qué querría hacer mañana, o a la tarde o a quien querría a mi vera como si no me conociera me gustaría ver cómo es esa persona tan inquieta escuchar su voz cada día, proyectada entre las yemas me gustaría escuchar su latir si apoyara en mi pecho su cabeza me gustaría verla crecer, verla envejecer, verla y verla admirarla y admirarla aplaudirla y levantarla nana, nana ea, ea como si no me conociera me gustaría piropearla, cada vez que se me acerca me gustaría agasajarla como pingüino con piedras me encantaría invitarla a tardeo en terrazas o estar las dos bien juntas, escuchándonos sempiternas como si no te conociera ¿qué me dirías que no supiera? poemtober: voz