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🔥 una chispa de bolsillo [da da da]

no te lo vas a creer
pero cometo atentados
implosiono bombas en Belgrado
del compromiso tiro anillas,
y tiro millas y exploto a bajos grados
inhalo burbujas cada año
como Perfect Blue en el baño
y me revuelvo con una constrictor
siendo el mordisco estricto y picándome el brazo
 
no te lo vas a creer
pero tengo mucha chispa
a veces comento incendios
por eso no siempre consigo asilo
y no siempre me aislo
pero por lo general
su coraza es hermética
no deja ni salir ni entrar ética
es ignífuga, pero el fénix en ella muera
y ya mañana ya exhumaremos cenizas

no te lo vas a creer
pero si las partes no ponen de su
ni conmigo ni sense tu
no reúno, ni uno a uno
pedazos que sin superglú
puedo tener

no te lo vas a creer
pero tengo un encendedor
un fake, un caso que no
una primera prueba que no llegó
pero representa en llama(da)
lo flama
que representa tu íntegra(da) alma
y devora la mía desalma(da)
y poco te lo digo
y no me faltan motivos
pero igual sí vocablos caídos

no te lo vas a creer
pero tengo lumbre
la llevo a todas partes
en la riñonera
en la mesilla, en la cabecera
en la mochila, hacia mis metas
no fumo, no porro, no humo, no peta
pero tengo fuego
pero tengo vergüenza
pero tengo sueño
y no tengo quien me meza

y aunque me raye con una chispa
y aunque me encienda con menos
no tengo perdón de nadie, no me iba a disculpar
no me iba a eximir, pues hoy peco
y mis pecas pican y mi orgullo enciende el ego
porque soy una chispa que consigo siempre me llevo
tenga bolsillos o no. 🔥

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

pétalos color corazón

«La poesía no es un género, es una percepción» _ Cristina Peri Rossi es siempre julio en mi habitación es hygge , calidad es hygge , calidez es мир, paz hay vetas azules en mi cuerpo riegan campos de amapolas riegan oxígeno en las madrugadas siembran de vida, donando vida cadena perpetua a tus ojos no mirar, no doler no sentir, no emocionar no entender, no problema-                                                    -mar son de pétalos  color corazón en la ventana de un desconocido en la palma de mi mejor amiga en la mirada cautiva de un herido es destino de poeta hada verde que muera opalescente que envenena opalescente, sonido de gemas opalescente, intermitente que me rema es siempre mi mundo cargado de referencias no saber verlo, es ser mudo no saber tenerlo, es ser necio no saber quererlo, es ser brujo poesía no es más que un péta...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...