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e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

 
Piel de papiro
escribe su historia en retales de memoria
de personas ajenas a ti,
 
Cinco horas con agravio que pasé contigo
como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño,
pues no quería que acudieras sola
al encuentro más esperado,
 
«Qué bien nos vendría un abrazo»,
dijo Benedetti en Un amor eterno;
qué blanca tez mengua en tu recuerdo,
el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,
 
y no obstante, a cuántos muchos criaste
sin tener la fuente de tu admiración cerca,
con tantos abriles que se fueron escapando
con tantas miradas puestas en ti,

pocos poemas te declamé en tus idas y venidas
y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras
mas sólo una mirada vaga
que no sabe adónde ir.
 
Dos victorias entrelazadas
dos generaciones ya separadas
dos sofás:
 
vida y muerte y nada más,
 
dos derrotas silenciadas
dos miradas ya apagadas
dos perspectivas:

una fría, otra ardiendo
una en vías, otra viviendo,
una cerrada, otra oprimiendo,
 
es verdad que el tiempo pasa lento:
cuando los segundos llenan menos,
las horas se hacen largas...
 
qué sórdido suena
cuando se conjuga el pasado
y realmente llega,
 
qué tórrido golpea
cuando estallas en lloros
y ausencias no caldea,
 
qué mórbido te deja
cuando los pétalos blancos adornan
y el descanso en estima te tenga
 
es mentira que no haya pensado en ello:
cuando el brillo apaga el júbilo
pero...

júbilo se escribe con uve
tu diccionario lo rige así,
te fuiste chula entre lunares
para que abraces
al abuelo de traje
de espaldas a mí,

os vais tal y como soñaste
ahora sólo te vemos partir...
 
"Cuando quieras, nos marchamos", me dijiste
poro a poro, las memorias en audios, anécdotas dejaste
por eso me quedo con tu blasón
que...
 
en una caja expuesta
una rosa deja de ser rosa
y de existir,
para pasar a ser eterna y hermosa
allá donde el amor entre encinas y enebros resida feliz.
 
 
Te quiero mucho, abuela,
Gracias por existir. ♥ 

L O+ L E Í D O · A Y E R

pétalos color corazón

«La poesía no es un género, es una percepción» _ Cristina Peri Rossi es siempre julio en mi habitación es hygge , calidad es hygge , calidez es мир, paz hay vetas azules en mi cuerpo riegan campos de amapolas riegan oxígeno en las madrugadas siembran de vida, donando vida cadena perpetua a tus ojos no mirar, no doler no sentir, no emocionar no entender, no problema-                                                    -mar son de pétalos  color corazón en la ventana de un desconocido en la palma de mi mejor amiga en la mirada cautiva de un herido es destino de poeta hada verde que muera opalescente que envenena opalescente, sonido de gemas opalescente, intermitente que me rema es siempre mi mundo cargado de referencias no saber verlo, es ser mudo no saber tenerlo, es ser necio no saber quererlo, es ser brujo poesía no es más que un péta...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...