Ir al contenido principal

Tú te me pierdes

Anotaciones a quien quiera ser leída:
 
hace tiempo que no te escribía,
no te he preguntado siquiera si querías
pero parece que necesites hablar de ello:
hay un cúmulo de temarios que parece que dejarás para septimbre,
no parecen compensar hablarlos ahora, se nota en tu indifirencia.
Es tu signo de interrogación.
 
 
«Los detalles se encuentran en las sonrisas»:
 
Te dices siempre;
por eso buscas los gestos que nadie observa,
por eso miras más allá de las pupilas, penetrando,
buscando cada brillo de cada tesoro que te vas encontrando.
Siempre me ha creado intriga:
¿Qué es lo que atisbas?


No puedo parar de preguntarme a qué estarás mirando:
 
 Pareces atravesar entrañas, miedos, engaños
pura, casi critalina, dejar estela por donde tus ojos van mirando.
Pareces analizar cada detalle y como únicos especímenes etiquetarlos.
Pronto te das cuenta de que hay muchas personas que no ven lo que ves,
no aprecian lo que dejas caer,
no aprecian el pequeño detalle.

Esas pinceladas que están pero que nadie sabe ver,
no las sabrán ver nunca, no parece que las puedan ver.
No te frustres hay cegueras en cualquier piel.
No eres rara, bebé.
Sólo tiendes a ser lo que otros no se atreven a ser.


Por eso te preguntas cada día:
 
si te merece la pena seguir confeccionando detalles. 
Quién sabe.  La retórica no se tiene por qué responder.
Eso sólo se responde cuando una quiera; es tu signo de identidad.
Pero sólo te dejo una frase para que pulule en tu cabeza:
 Si no te me saben apreciar,
ellos te me pierden.

 

L O+ L E Í D O · A Y E R

e x i t u s · se escribe con uve [1001 · 20:21]

júbilo se escribe con uve [1925-2025]   Piel de papiro escribe su historia en retales de memoria de personas ajenas a ti,   Cinco horas con agravio que pasé contigo como Mario con Delibes, en tu lecho te acompaño, pues no quería que acudieras sola al encuentro más esperado,   «Qué bien nos vendría un abrazo», dijo Benedetti en Un amor eterno ; qué blanca tez mengua en tu recuerdo, el alma sale de aquí: habrá que irse en algún momento,   y no obstante, a cuántos muchos criaste sin tener la fuente de tu admiración cerca, con tantos abriles que se fueron escapando con tantas miradas puestas en ti, pocos poemas te declamé en tus idas y venidas y ahora que marchas, no salen de mi boca palabras mas sólo una mirada vaga que no sabe adónde ir.   Dos victorias entrelazadas dos generaciones ya separadas dos sofás:   vida y muerte y nada más,   dos derrotas silenciadas dos miradas ya apagadas dos perspectivas: una fría, otra ardiendo una en vías, otra viviendo, ...

umami · "te escribo poco pa lo mucho que te quiero"

«Nos veremos en sueños hasta que nos veamos de verdad» _Cristina Moltó toda su vida buscando la luz toda su vida buscando y los colores lúcidos sólo le hacían  cegarse Monet, ¿qué te impresionó? quédate Monet, ¿qué te cegó? enséñame; mayo añora versos y cegada por absortos gestos no pude más que desistir Koi, he pensado en lo que me dijiste: este poema tuvo versiones pero pensadas desde el enojo ahora escribo desde los hechos y dejo atrás todo el despecho y vuelvo a escribir junio se colmó de maltrechos de referencias y cuentos una parte de mí dejó de existir, mucho texto, muy poco lecho un sueño: volver en sí · volver al lago a tus nenúfares Monet a mi calma, a mi buen ayer a buscar un halo que al cegarme me diera la clave de que no estaba mirando bien y reconectar con mi piel con el mutismo que me hace ser quien soy despojarme de agravios que no dejan ver quién soy centrarme en los consejos que quien me estima me da y de vuelta doy, quiero ver adónde voy que si me equivoco o lo h...

Desconexión

Estuve en la tesitura de quedarme en ese ayer turbio y sombrío o conocer el camino fangoso del posicionamiento: del "hoy quiero decir lo que pienso"... y lo dije. Me llovieron los ojos y el paraguas estuvo por un tiempo roto. Se nublaron los acontecimientos y en la pantalla apareció "error" yo añadí la desconexión. ANTERIOR ["Inktober de Poemas: 2 de octubre: Desconexión"] SIGUIENTE

Una noche paradójica

Tintineaban sincopadas las luces del pasillo. El goteo de uno de los grifos del baño revelaba que alguien se había olvidado de cerrarlo bien. No era de mi intención ir, estaba de turno de noche, debía permanecer alerta por si surgía una urgencia. Pero a su vez, sabía que nadie lo iba a cerrar, así que me apresuré a ir al baño con el portátil de rayos, mi mejor compañía en los horarios nocturnos. Dejé la mole en la salida de los baños y al abrir la puerta identifiqué rápido el grifo que goteaba. Una cadena sonó y pegué un respingo. Bueno, yo pronto me iría pero no pude fijarme mientras me iba en los bajos de los baños esperando ver que había una trasnochadora haciendo sus aguas mayores. Se me empezó a helar la sangre cuando, para mi sorpresa, no vi en ninguno de los cubículos a nadie. «Será de los baños de los tíos», me dije para relajarme. Pero mi piel ya rezumaba miedo y las gotas de sudor enfriaron mi espalda. Tensé los músculos e intenté quitarle hierro al asunto. «Estoy majareta, e...